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Como anillo al dedo

Inmaculada Sánchez Ramos es Directora de Aprendizaje Digital y Gestión del Campus Virtual de la Comunidad de Madrid

Las Administraciones Públicas tienen el reto de facilitar las condiciones de contexto necesarias para que las plataformas logísticas 4.0 sean una realidad

En repetidas ocasiones hemos referido que el tránsito hacia la Sociedad Digital es viable por la concurrencia feliz de un conjunto muy importante de tecnologías TIC, configurándose lo que se ha dado en llamar la tormenta perfecta. Así mismo, hemos indicado que éstas se aplican a diferentes ámbitos de actividad. Pues bien, si hay un ámbito en el que encaja como anillo al dedo la aplicación de dichas tecnologías este es el de la logística. En torno a una cadena de suministro hay un muy interesante e importante Ecosistema digital que la transforma en cadena de suministro inteligente.

Veamos, someramente, cómo las tecnologías disruptivas están transformando el modo de hacer en la cadena de suministro. Nos centraremos en los aspectos del almacenamiento, el transporte y la coordinación y orquestación de los procesos.

En lo relativo a la gestión de los bienes dentro del almacén es evidente que la gestión totalmente robotizada no solo es posible, sino que es ya un hecho tangible. El etiquetado con etiquetas RFID, la utilización de NFC para transmitir la información contenida en dichas etiquetas, la sensorización de los palets, la optimización dinámica de los espacios de almacenamiento, la utilización de drones en las naves del almacén, la optimización mediante simulación 3D del “lay-out”-diseño de las áreas de trabajo- para que las operaciones y la manipulación de los bienes se lleven a cabo con la mayor eficacia posible, etc.; son ámbitos y actividades que usan estas tecnologías disruptivas.

En lo que al transporte se refiere, pensemos como Internet de las Cosas y Blockchain son tecnologías “básicas” para la trazabilidad y el seguimiento de los productos en todo momento y para la planificación y la gestión de las flotas, de modo que exista la posibilidad de calcular y recalcular las rutas para que las entregas se hagan puntualmente y al menor costo posible. Y en concreto, en lo relativo al transporte de bienes perecederos, la posibilidad de medir las cualidades de los productos mediante sensores y, consecuentemente, modificar las condiciones del transporte para permitir la conservación de los mismos, hace que el uso de estas tecnologías todavía presente mayores ventajas.

Naturalmente también, en la gestión dinámica de los activos y de la actualización de los stocks, en la gestión de compras inteligentes, sobre la base de los consumos, en la gestión económica financiera asociada a todos estos procesos y, en general en la coordinación y orquestación de los mismos, la aplicación de estas tecnologías mejora sustancialmente dicha gestión integral. Así, por ejemplo, el big data nos posibilita un proceso de toma de decisiones basada en datos y la inteligencia artificial nos permite, con determinados algoritmos, crear modelos predictivos de las necesidades de recursos o de la demanda de los pedidos y anticipar y pre-cursar un pedido, antes que este haya sido demandado, dando lugar a lo que se ha dado en llamar logística anticipativa.

Es evidente que una nueva disciplina se ha creado con una complejidad importante y esta es la logística 4.0. Ella precisa de un Ecosistema Digital donde se aplica, la IOT, la inteligencia artificial, el big data, la robótica, las simulaciones 3D, el blockchain, los drones y las tecnologías de sensorizacion y de los actuadores, así como un largo etcétera, para que todo el sistema logístico funcione como un reloj. En todo este ecosistema no podemos olvidar el conjunto importante de nuevas profesiones y la capacitación en las mismas que han de tenerse en cuenta, aspecto éste de importancia capital.

Las Administraciones Públicas tienen el reto de facilitar las condiciones de contexto necesarias para que estas plataformas logísticas 4.0 sean una realidad, mediante, de una parte, el derribo de las barreras administrativas, de toda índole, y, de otra parte, la adaptación de los programas educativos a esta nueva situación. Esperemos que tengan la inteligencia política de crear esas condiciones, de tal manera que creen el anillo adecuado para este nuevo entorno.