¿Dónde estabas en 2004?: desde el infierno de Atocha hasta el abanico de María Isabel

Ana Pastor repasó ayer en “¿Dónde estabas entonces?” un año inflexivo en numerosos aspectos: atentados, Eurovisión Junior y la aprobación de la Ley de violencia de género

Ana Pastor, durante una entrevista con Alfonso del Álamo, director de emergencias durante el atentado del 11-M
Ana Pastor, durante una entrevista con Alfonso del Álamo, director de emergencias durante el atentado del 11-M

Ana Pastor demuestra, programa tras programa, que para dedicarse a una profesión como la nuestra se necesita, sobre todo, pasión. El espacio que dirige en laSexta, “¿Dónde estabas entonces?”, recorre los principales momentos de cada año de la década del 2000, demostrando la trascendencia de pequeños detalles. O no tan pequeños. Hechos que suponen un “antes y un después” y que, sin embargo, en el momento no consiguen abarcar la expectación que sí suscitan con el tiempo. Ayer Pastor repasó 2004, un año inflexivo en tantos aspectos que un programa se antojaba corto. No obstante, sí tuvieron lugar grandes acontecimientos que, a día de hoy, resuenan en las memorias de miles de personas en España, y en el mundo.

El mes del horror

Hace 16 años, en 2004, un atentado azotaba la capital. El 11 de marzo varias explosiones acabaron con la vida de 192 personas y dejaron heridas a casi 2000 en la estación de trenes de Atocha (Madrid). Un atentado cometido por Al Qaeda que conmocionó al mundo y que provocó todo tipo de reacciones, entre las que se encuentra el miedo, aún presente en tantos cuerpos. Para “sobrevolar” este acontecimiento, la periodista entrevistó a varios supervivientes. Eloy Morán, uno de ellos, relataba el infierno como si hubiera ocurrido ayer: “De pronto estaba tirado en el suelo, no sé muy bien dónde y sin saber lo que había pasado”.

Alfonso del Álamo, el responsable de emergencias de Madrid por aquel entonces, también narró su historia: “Bajé las escaleras de la estación de cercanías y aquello era un silencio sepulcral”. Un episodio que aún araña la memoria de los españoles. Hay momentos, sonidos, colores y palabras que no se olvidan y, aquel día, que comenzaba como uno más, se convirtió en un telón negro mojado de lágrimas. A día de hoy, Atocha brilla algo más que el resto. Los monumentos a los fallecidos rodean el edificio que guarda el gris de las vías de tren, para arropar un lugar que un día perdió la vida.

Se materializa una Ley necesaria

El año protagonista también resultó clave por uno de los motivos que, hoy en día, sigue generando tensión entre la población: la violencia de género. En 2004, durante la legislatura de Zapatero, fue aprobada la Ley contra la violencia de género. Parece mentira que hace poco más de una década no existiera la conciencia de la opresión que sufre el género femenino. Hubo que luchar mucho para conseguir que la propuesta de Ley se materializara pero, las asociaciones feministas fueron escuchadas y España se convirtió en uno de los referentes mundiales en la lucha contra esta lacra.

Este acontecimiento fue una de las bases del programa de Pastor. Se atendió con especial hincapié al momento en el que se reconocía que existe un problema que se encuentra vinculado al género. Por lo tanto, la periodista contó con los testimonios de varias personas que vivieron esta aprobación desde dentro: “En la sociedad cuando hablábamos de violencia de género no sabían exactamente a qué nos estábamos refiriendo. Antes de 2004 no se distinguía la violencia de género de la doméstica”, sentenciaba Montserrat Comas, presidenta del Observatorio Contra la Violencia de Género entre 2001 y 2008.

Las entrevistas trascurrieron con la fluidez a la que nos tiene acostumbrados la periodista. Además de las palabras de Comas, el reportaje contó con los recuerdos de algunas supervivientes a esta violencia. “Mi vida era un infierno. Yo no reconocía la situación de violencia, la negaba”, afirmaba Marina Marroquí, quien además apuntaba lo mejorable de esta Ley a día de hoy. No es suficiente.

Rosalía Vicente fue otra de las voces de la noche de ayer. Junto a Marroquí, ambas verbalizaron el infierno que supone coexistir con el maltrato y cómo esa aprobación les mostró un ápice de luz en el camino. Sin embargo, no es suficiente. Las posibles consecuencias arrastran a un gran número de mujeres a frenar su necesidad de denuncia. Sobrevivir siendo maltratada no entiende de excusas. Pero las pones. No entiende de valentía. Pero lo intentas. Se trata de aguantar golpes, que no siempre son físicos. Consiste en entender que cuando te rodeas de mujeres que han sufrido o sufren, cualquier tipo de vejación por el simple hecho de serlo, existe un problema. Una lacra que se ensucia desde las entes y se humedece con discursos políticos que buscan capturar votos. Lo grave reside en la politización, radicalización y tergiversación de una lucha que debería ser de todos. Que no entiende de colores, ni de empoderamiento, sino de una conciencia universal y un propósito común: erradicarla. Sin embargo, a día de hoy, no es suficiente.

“Antes muerta que sencilla”

“¿Dónde estabas entonces?” no quiso pasar por alto la victoria de España en el certamen de Eurojunior. María Isabel consiguió hacer historia con su desparpajo, su peculiar baile y una canción que revolucionó la presencia de España en Eurovisión. “La gente se volvió loca con los tacones de lunares, el abanico... y creo que por ese motivo llegamos a la victoria porque llevé algo muy, muy español”, afirmaba la ganadora.