Los peores días en la vida de Jude Law

HBO estrena «El tercer día» el 15 de septiembre, una serie de pulp-horror de seis capítulos que incluye 12 horas de teatro en directo y muchos tópicos

Jude Law y Emily Watson mantienen el pulso narrativo de la serie de HBO
Jude Law y Emily Watson mantienen el pulso narrativo de la serie de HBOLa RazónHBO

En televisión no funciona cualquier cosa; ni en la tradicional ni en las plataformas de nuevo cuño. Algunas de ellas se pierden en proyectos grandilocuentes que se escudan en grandes nombres en los carteles promocionales, pero que han de estar respaldados por algo más para conseguir entretener, interesar y convencer a una audiencia cada vez más exigente. Así, HBO, en su incansable búsqueda de un sustituto de éxito para «Juego de Tronos», está demostrando productos con mejor o peor fortuna.

«El tercer día», que estrena en España el 15 de septiembre, tiene un planteamiento muy convincente: se trata de una miniserie de seis capítulos dividido en tres partes creada por Felix Barret, fundador de la compañía de teatro Punchdrunk, y Dennis Kelly («Utopía»), y ambientada en la (real) isla de Osea situada en Essex, en el este de Reino Unido. Los tres primeros episodios que conforman la entrega llamada «Verano» se centran en el personaje de Sam (Jude Law), un padre de familia que se encuentra desnortado y busca su lugar en el mundo tras una experiencia horrible, aislándose en esta ínsula cuya carretera de entrada y salida desaparece con la marea. Los habitantes del lugar preparan un festival que honra a las fuerzas de la naturaleza con espectáculos más cercanos al paganismo celta y que resultan inquietantes, aunque manidos (fuego, cabezudos, sacrificios de animales).

Los siguientes tres episodios, «Invierno», suceden varios meses después y tienen como protagonista a otro recién llegado, Helen (Naomi Harris), que, acompañada de sus hijas, pretende celebrar un cumpleaños que no sale muy bien porque los habitantes de la isla se comportan de manera extraña. Existe una tercera entrega que añade interés a toda la serie, pero que no necesariamente hay que verla en algún momento concreto del argumento, puesto que «Otoño» se filmará el 3 de octubre en vivo con una cámara que grabará a los actores durante 12 horas con la finalidad de mostrar un «evento teatral» que se podrá ver tras finalizar la emisión de «Verano» y tras ésta se lanzará «Invierno». Un experimento de HBO que es un aliciente, ya que la parte teatral llegará de la mano de la compañía Punchdrunk.

Flaquezas y dolor

Las similitudes entre este proyecto y «The Wicker Man» o «Midsommar» se hacen evidentes desde el minuto uno de visionado. Una ciudad con un entorno aparentemente normal, pero en el que algo chirría aunque no se sepa muy bien decir el qué. Está claro que el recurso de poner la cámara delante de la cara de un Jude Law excelente en su interpretación, siguiéndole en sus descubrimientos y en su paranoia, funciona. El personaje pasa por el misticismo, la incredulidad, un fundamentalismo naturista y una experimentación del dolor que los creadores de esta ficción han dosificado cuidadosamente. «La mayoría de las personas tienen miedo al dolor, no saben qué cálido puede llegar a ser», confesó en una entrevista reciente Dennis Kelly. Como bien explica, resumiendo el argumento, «el dolor puede hacer cosas realmente extrañas en tu mente».

Hay que reconocer que «El tercer día» entretiene y turba, pero quizá adolece de exceso de tópicos como capuchas, máscaras, astas de animales y marcas en los árboles. La primera escena con Sam llorando en el bosque mientras escucha una canción de Florence and The Machine y su encuentro con una niña que necesita ser salvada da un crédito que no permanece tras llegar a la isla. Las señales que la serie pretende lanzar con habitantes que se santiguan al revés, e incluso una también excelente compañera (Emily Watson) lanzando advertencias como «no puedes irte», crean una trama demasiado evidente. Eso sí, confíe en un Jude Law que le pegará al asiento de su sofá, que para eso hizo antes de Papa, para poder ser turbio cuando debe a demanda.

«Otoño», ir al baño en directo
Durante 12 horas, algunos actores, incluyendo a Law, estarán incomunicados en la isla. La cámaras solo les seguirán, sin casi guión, permanecerán en el personaje todo el tiempo y para comer e ir al baño deberán hacerlo frente a las cámaras o detrás de un árbol. Todo y nada puede suceder.