«2021 no es excusa para no enamorarse»

Marta Hazas y Javier Veiga protagonizan «Pequeñas coincidencias»

Marta Hazas y Javier Veiga
Marta Hazas y Javier VeigaManuel Fiestas Moreno

Una buena definición de escritor o guionista podría ser: «conjunto de todas aquellas ideas que no ha perdido». Con esta descripción se siente identificado Javier Veiga, creador de la serie original «Pequeñas coincidencias», que estrena en Amazon Prime su tercera y última temporada. También interpreta junto a Marta Hazas, su mujer, a uno de los protagonistas. Casi desde que tuvo uso de razón comenzó a escribir todas las ideas que se le ocurrían. Al principio las exteriorizaba en forma de poemas: «Empecé como muchos, escribiendo poemas a gente de mi clase y firmaba con un seudónimo porque así me creía más interesante». Pero, al no ser Javier un nativo digital, esas ideas primigenias las apuntaba en libretas, que habitualmente se acababan perdiendo. «En mi última mudanza me he encontrado libretas antiguas con ideas buenísimas. Me ha dado una rabia tremenda». Aunque como reconoce, las buenas ideas siempre merecen una segunda oportunidad. De hecho, aunque «Pequeñas coincidencias» termine definitivamente con esta nueva temporada, Javier confiesa que los personajes no han desaparecido para él. «Todavía sigo escribiendo cosas sobre ellos». Porque el cerebro de Javier nunca cierra la sesión. La próxima mudanza de Javier y Marta daría para seis o siete series más.

«La inacción potencia las excusas»

Lo que no puede ser una «coincidencia» es que esta comedia romántica se haya estrenado (5 de febrero) solo unos días antes de la fecha de San Valentín (14 de febrero). Confiesan que para ellos es una fecha especial por doble motivo: «Mi cumpleaños es solo tres días antes de San Valentín, así que la celebración siempre está garantizada», cuenta Javier. Una de las conclusiones que pretende regalar la serie es que no utilicemos el azar del destino como excusa y nos atrevamos a tomar las riendas de nuestra vida, y del amor. «2021 no es una excusa para no enamorarse», suelta Marta Hazas. Y es que parece que la pandemia ha instalado el «cortoplacismo». Nos da miedo comprometernos con algo que vaya más allá de un trimestre. Todavía nos creemos que esto es una pesadilla que va a durar solo unas semanas. «La inacción potencia las excusas. Una tragedia como esta puede ser el mejor aliado para alguien que en realidad desea rendirse . No podemos dejarnos llevar por 2021, Filomena o el ‘todo vale en tiempos de pandemia’».

Marta y Javi, los protagonistas de la historia de “Pequeñas coincidencias”
Marta y Javi, los protagonistas de la historia de “Pequeñas coincidencias”

Sus personajes son dos individuos «condenados a no encontrarse» al principio y sin embargo ellos en la vida real comparten vida y trabajo. El refranero popular guarda una fea expresión que sugiere que no tengamos relaciones sentimentales con compañeros de trabajo, con la que ellos no están de acuerdo. «Mis padres tenían un restaurante así que siempre hubo ollas», se ríe Javier. «Nunca me ha parecido raro que con treinta años sea en tu entorno profesional donde conozcas a tu pareja». Pero ahora hay más alternativas: «lo único malo de Tinder es que no se haya inventado antes», dice Javi. Aunque Marta asegura que a él no se le habría dado bien: «no sabe venderse», añade con recochineo. Ambos admiten que ha sido un gran experimento interpretar a dos personajes con los que comparten tantas cosas, incluso el nombre. «Nos ha ayudado a conocernos, te permite verte desde fuera y darte cuenta de si caes mal o bien».

Trabajo de vestuario

El personaje de Marta, Marta, se ha convertido en un icono de moda para sus seguidores, algo que era absolutamente premeditado, en parte por Nazaret Colomina: «nos apetecía hacer nuestro propio trabajo de vestuario. He ido aprendiendo de lo que he visto en las series en las que he trabajado, aunque creo que es un aspecto que generalmente se descuida», confiesa la actriz. Javier también reconoce su interés por la moda y no descarta «apuntarme a ‘Maestros de la costura celebrity’», suelta riéndose.

Como en toda mudanza, han perdido cosas: «Javi está como loco buscando las tapas de sus tazas de té». «¡Si no lo tapas no infusiona!», contesta el otro con su gran obsesión. Desde su casa nueva preparan otra serie: «vamos a rodar un piloto por nuestra cuenta».