Entrevista

Fito Páez: «El éxito y el fracaso son dos fantasmas, no hay que creérselos»

Netflix graba el documental «El amor después del amor» sobre sus 30 años de carrera

Fito Páez presenta “Futurología Arlt”: el segundo álbum de la trilogía “Los años Salvajes”
Fito Páez presenta “Futurología Arlt”: el segundo álbum de la trilogía “Los años Salvajes”Alberto R. RoldánLa Razón

Madrid y Barcelona eran las dos ciudades destino en las que Fito Páez tenía previstas las paradas para este mes de mayo. La covid-19 lo ha evitado y a través de sus redes sociales el propio artista informó que posponía los eventos. No ha podido ser. España espera. Mientras sigue el rodaje de una serie que estrenará Netflix, basada en la biografía que ha dado forma durante la pandemia.

¿Qué ha supuesto volver a subirse al escenario?

En Argentina lo he podido hacer y era raro con los teatros medio aforados sin la gente poder levantarse a cantar y en lugares tan encorsetados. Ahora estamos volviendo a la normalidad y la gente está feliz. Ha sido mucho tiempo donde nuestra gente ha tenido que dejar de trabajar.

La covid cambió la conexión con el público, ¿ cómo se ha vivido eso como artista?

En rock o en la música popular, que es una ceremonia pagana de bailar y encontrarse, un símbolo de unión y emoción, es extraño. La situación intermedia ha sido incómoda.

Netflix prepara una serie sobre su vida. ¿Qué nos vamos a encontrar?

He participado en la escritura de l libro y también como productor en algunas decisiones internas. Enfrentarte a algo así obliga a reducirte, pero al haber escrito en pandemia la biografía hasta los 30 ha sido la biblia a la que volver. Ese libro fue central para la construcción del relato.

¿Qué cree que nos va a sorprender?

Creo que muchas cosas. En toda vida hay algo extraordinario.

¿Qué ha supuesto ese esfuerzo de mirar para atrás?

Escribir la biografía fue una montaña rusa, tuve que investigar en temas policiales, volver a hablar con amigos de la escuela, con tíos o familiares, revisar la muerte de mis padres, el asesinato de mis abuelos... Es un libro de las primeras veces. Cuando descubres la política, el sexo, las drogas y creo que es atractivo como espectador.

¿Qué descubrió en ese camino de volver atrás?

No sé si la investigación fue tan profunda, pero elegí un personaje de perdedor, porque hace que todo sea más divertido. Es un canalla simpático, pero hay muchas cosas que están contadas muy de verdad. Estuve muy reacio a la escritura de la biografía seguramente por esto de volver atrás, pero acabó siendo una experiencia muy proteica. Encontré a alguien vital yendo hacia adelante, a quien la familia le había dado mucho amor.

¿Cuál fue el peor momento?

No lo sé. Lo primero que recuerdo es la noticia en Río de Janeiro cuando Fortunato me cuenta que han asesinado a mis abuelos y a la muchacha que trabajaba con ellos, que estaba embarazada de siete meses. Fue un shock muy salvaje, pero la muerte de mi padre fue muy triste. Las muertes, las ausencias, es lo más duro. Las cosas profesionales diría que no. Nunca me he considero un profesional, siempre digo que hago de amateur .Las cosas mas difíciles son las afectivas ligadas a las pérdidas, a las personas que uno ama.

Dice que hace las cosas de manera amateur, ¿qué es el éxito entonces?

El éxito y el fracaso son dos fantasmas. No hay que creerse ninguna de esas dos tonterías. Se agradecen los aplausos y los premios, pero no vayas a creerte nada. Somos muñequitos dentro de una máquina intentando contar la condición humana.

¿Siente vértigo al subirse a un escenario?

No, subir al escenario es una fuente de placer. Tengo control de lo que hago, lo voy a hacer pasar bien a la gente porque es a lo que me dedico.

¿Qué soñaba de pequeño?

Quería ser astronauta. Influenciado por la visión de Kubrick. Me volví loco con esa idea genial de volar en espacio, bastante similar a lo que sería nadar en el útero. Fue mi única ambición hasta que el 7 de agosto del 76 en el teatro Astengo de la ciudad de Rosario vi a Charly García con su «Máquina de hacer pájaros».

Y entonces, ¿la música entró en vena?

La música me la había inyectado en vena mi padre. Mi madre había sido una gran concertista, aunque no la conocí. Murió cuando yo tenía ocho meses.

¿Alguna vez ha dudado de la vocación?

Nunca. Creo que es algo que me trasciende. Con la música puedes descubrir experiencias increíbles. Estudiando, conociendo, aventurando...