Muere Tinín, el buen torero “cheli” que representó a Serrat

Ha fallecido a los 74 años en Valencia después de un cáncer y darán una vuelta al ruedo de las Ventas al féretro a las cuatro de la tarde

El que fuera matador de toros madrileño José Manuel Inchausti “Tinín”, de 74 años de edad, ha fallecido esta noche en Valencia a consecuencia de un cáncer muy extendido, según han confirmado a EFE fuentes familiares.

Tinín, que fue figura del toreo a finales de los años 60 y que actualmente ejercía labores de “veedor” para la empresa Matilla, era uno de los personajes más queridos y peculiares del mundo taurino, aunque durante un tiempo también trabajó como representante del cantautor Joan Manuel Serrat.

Nacido en la madrileña calle Gobernador el 28 de octubre de 1946, dio sus primeros pasos como novillero a primeros de los años 60, en principio con intención de “vengar” la desgracia de su hermano Faustino -el primer Tinín torero-, al que se le tuvo que amputar una pierna tras complicarse la herida que se hizo con un estoque.

La carrera de Tinín fue triunfal ya desde su arranque como novillero, cuando salió a hombros en Las Ventas tras cortar cuatro orejas y triunfó rotundamente en la Maestranza de Sevilla, donde se dio el caso de que, aunque paseó tres trofeos, las autoridades le negaron la salida a hombros por la ansiada Puerta del Principe, a lo que él respondió haciéndolo por su propio pie.

Con fama de rebelde, carácter que mezclaba con una actitud castiza y un lenguaje “cheli” típicamente madrileños, José Manuel Inchausti tomó la alternativa en Madrid el 21 de mayo de 1966 y de manos de Paco Camino, después de haber sumado más de un centenar de novilladas con picadores.

Triunfos

Sus triunfos en Las Ventas, plaza de la que volvió a salir a hombros en tres ocasiones más, le colocaron desde el primer momento en los carteles de las grandes ferias, hasta que, descontento con el trato económico de las empresas, decidió retirarse por primera vez de los ruedos en 1971, con solo 25 años de edad.

Inquieto y con estudios, Tinín se apartó entonces totalmente de los toros y probó suerte en otros campos, como el de la música, donde, por su simpatía y su viveza, acabó figurando durante dos años como representante y road-mánager del cantautor catalán Joan Manuel Serrat, así como del alicantino Camilo Sesto, que también daba sus primeros pasos en la música.

El diestro madrileño, al que se dedicó en su día un famoso pasosoble que cantó Rocío Jurado, intentó una fallida reaparición en las plazas españolas en 1974, tras la que continuó toreando unos años en México y Ecuador, antes de volver a intentarlo en 1985, con dos corridas en Madrid que iban a ser las últimas de su carrera.

Después de viajar por varios países para colmar sus inquietudes, Tinín se dedicó por un tiempo a la empresa taurina y al apoderamiento -dirigió la carrera del albaceteño José Antonio Iniesta- hasta ingresar definitivamente en la estructura de la importante casa Matilla, para la que seguía ejerciendo labores de “veedor”, eligiendo las distintas corridas en las ganaderías.

Hace unos meses le fue detectado un cáncer que ya se encontraba muy extendido por distintos órganos de su cuerpo y que definitivamene le ha provocado su muerte esta madrugada en Valencia, en casa de uno de los tres hijos que tuvo con distintas parejas.