Diego Ventura y Joao Telles, a hombros en Gijón

Ambos cortaron dos orejas a los astados del hierro de Luis Terrón

El rejoneador Diego Ventura volvió a marcar diferencias en el festejo ecuestre celebrado hoy en Gijón, con una faena cumbre al quinto toro, al que desorejó entre el delirio de una de las pocas aficiones del norte de España -que puede disfrutarlo-, y salió a hombro junto a Joao Telles.

En ese toro salió Ventura a revienta calderas, y pronto llevó el fervor a los tendidos montando a «Fino», con el que gustó, y mucho, en los ceñidísimos galopes como en los cambios por los adentros y dos quiebros descomunales. Con «Nazarí» llegó la locura total. Qué maravilla de caballo. Qué presencia y qué torería tiene. Qué manera de torear de frente y con el medio pecho.

Y para rematar el auténtico lío que estaba formando, llegó el par a dos manos sin cabezada sobre «Dólar». La plaza puesta en pie rugió como pocas veces esta feria. Tres cortas al violín con Remate y un rejón final en todo lo alto fue el perfecto corolario a una gran obra del hispanoluso, que, ya está dicho, cortó las dos orejas.

Su primero fue el garbanzo negro del envío, un toro que salió a su aire, muy abanto y barbeando insistentemente las tablas, doliéndose y echándose, incluso, al sentir el primer rejón, y parándose también después de manera descarada.

Con «Guadalquivir» tuvo que hacer un notable esfuerzo para tratar de encelarlo y clavar en el estribo casi a toro parado. Con Bronce llegaron los alardes, un «violín» por los adentros de mucho mérito y dos «farpas» atacando muy en corto. Errático después en la suerte suprema, saludó una ovación desde el tercio.

Otro que rayó a buen nivel, aunque sin llegar a las cotas de Ventura, fue Joao Telles. Y eso que la frialdad parecía haberse adueñado de los tendidos en los primeros compases de la faena al tercero hasta que, de repente, dos quiebros extraordinarios sobre «Ecuador» hicieron despertar a la gente, que siguió aplaudiéndole en las banderillas de poder a poder sobre «Glorioso».

Notable faena la firmada por este jinete de dinastía, muy pulcro en todo momento y con escasas alharacas ante un toro mansurrón. Solo un «violín» con «Histórico» se permitió como lujo Telles, que cerró su sólida actuación con tres cortas, otras tantas rosas y un rejón a la primera que le valió para cortar una oreja.

Con el sexto volvió a entregarse pero la faena resultó más deslavazada, pero con el ambiente tan a favor después del alboroto que había formado Ventura en el toro anterior logró la oreja que le hacia falta para la salida a hombros tras otro certero rejón final.

Rui Fernandes llevó a cabo una primera faena tan sobria en el planteamiento como desigual en cuanto a la interpretación ante un toro mansito pero que se dejó mucho.

El portugués brilló en los galopes sobre «El Dorado» con el que, en cambio, anduvo entre notables intermitencias con las banderillas, alternando estimables quiebros con pasadas en falso y algún que otro tropiezo. Igual que con «H-Quiebro», con el que se quedó sin toro en la primera «farpa». Subió el ritmo con tres cortas sobre «Izai», para echarlo todo a perder definitivamente en la suerte suprema

El cuarto fue otro toro colaborador, y con él se vio a un Rui Fernandes más entonado, al menos, en cuanto a la puesta en escena. Gustaron especialmente los balanceos con «Artista», con el que, en cambio, clavó casi siempre a toro pasado. Dio lo mismo. A la gente le gustó. Como todo lo que hizo después con «H-Quiebro» e «Izai». Y como mató a la primera (que no bien) le premiaron con una oreja.

Seis toros reglamentariamente despuntados para rejones de Luis Terrón, mansurrones y dejándose en distintos grados. Los mejores, primero, cuarto y quinto. El rajado y remiso segundo, por su parte, fue el más deslucido.

Rui Fernandes, con casaca azul rey: rejón contrario y trasero en el número, y dos descabellos (silencio); rejón caído con derrame (oreja).

Diego Ventura, con chaquetilla burdeos y azabache: pinchazo, medio rejón y descabello (ovación); rejón arriba (dos orejas).

Joao Telles, con casaca color grana: rejón (oreja); rejón muy trasero y caído (oreja)

La plaza registró casi tres cuartos de entrada en los tendidos (unos 7000 espectadores) en tarde espléndida.