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El “Bar Chicote”, la sucursal de Hollywood en Madrid

La 2 estrena mañana el documental “El barman de las estrellas”

Por imaginar -la vida comete la impertinencia de no permitirnos ningún regreso al pasado para ser arte y parte de algunos momentos históricos- es fácil imaginarse como sería pasar una noche hasta salir de madrugada en el Bar Chicote en las décadas de los 40, 50 o 60, cualquiera vale. Humo, espías, estraperlo -estrellas de Hollywood como Frank Sinatra, John Wayne y Ava Gardner, entre otros- hombres y mujeres bien trajeados cuyos perfumes se diluían por el alcohol de los cócteles y un ambiente permisivo en los usos y costumbres de la época. Era un reducto de la España en color frente al gris mosca que dominaba la cromática. En “El barman de las estrellas”, que hoy estrena La 2, en el programa “Imprescindibles”, a las 21:30 horas, se recorre la trayectoria de Perico Chicote, el mejor relaciones públicas y diplomático de Madrid, que montó un bar en el que bien podría haber gestionado Rick, el personaje que interpretó Humphrey Bogart en “Casablanca”. Con una diferencia, Chicote no era un hombre atormentado.

Perico Chicote tenía dos cualidades: una visión para los negocios y la habilidad para congraciarse con cualquier momento político. Un ejemplo: cuando ya había abierto el “Bar Chicote”, en 1934, el presidente de las Cortes, el socialista Julián Besteiro, le ofreció la explotación del bar de la Cámara Baja, privilegio que conservó durante el franquismo. En el “Bar Chicote” se podía ver a gente de ideología tan opuesta como Miguel Primo de Rivera y “La Pasionaria”.

Durante su época como corresponsal de guerra en la contienda española Ernest Hemingway pasó muchas noches en el local, hasta convertirse en su mejor embajador gracias al relato “La denuncia”, en el que mostraba el afecto de que demostraban muchos extranjeros como él por España, y una escena de su obra teatral, “La quinta columna”, se desarrolla allí. Como decía el escritor: “En él los hombres podían tomar una copa y conversar sin ser molestados”.

Paco León, que ha seducido a los espectadores y a la crítica con la serie de Movistar+ “Arde Madrid”, afirma en una entrevista que la “dolce vita” italiana que tan bien explotó Fellini en una película con el mismo título, se vivía realmente en la capital de España.

Y el Bar Chicote era el epicentro de aquellas jornadas en las que nunca se ponía el sol sobre todo en su “Museo Chicote”, un lugar en el que se solo se necesitaba un salvaconducto para entrar: ser famoso o aristócrata. Por allí pasaron estrellas patrias como Imperio Argentina, Lola Flores, Sara Montiel y Carmen Sevilla. Sin embargo, la eclosión llegó cuando se instaló Ava Gardner en Madrid en los años 50 algo que, de paso, también trajo a Frank Sinatra aquí con la intención de reconquistarla mientras mantenía un romance con Luis Miguel Dominguín. También contribuyó a su proyección internacional la decisión del productor Samuel Bronston de rodar varias de sus superproducciones en España. Gracias al rodaje de “El Cid” (1961) y “55 días en Pekín” se pudo ver en Chicote a Charlton Heston y Sofía Loren. Y el rodaje de “El fabuloso mundo del circo” (1964) llevó a su barra a John Wayne y Claudia Cardinale. También le visitó Grace Kelly y futbolistas como Alfredo Di Stéfano y Puskas. El barman falleció en 1977

El documental utiliza como hilo argumental el “Bar Chicote” para narrar las distintas etapas de la vida española: desde la República, a la Guerra Civil, el franquismo, la transición y la movida. En él participan Álex de la Iglesia, Javier Rioyo, Paco León, Paz Vega, Natalia Verbeke, Cayetana Guillén Cuervo y María Esteve, entre otros.