Ava Gardner quema Madrid

#0 de Movistar+ estrena hoy la serie de Paco León y Anna R. Costa en la que Debi Mazar da vida al «animal más bello del mundo».

Debi Mazar, en un fotograma de «Arde Madrid»

#0 de Movistar+ estrena hoy la serie de Paco León y Anna R. Costa en la que Debi Mazar da vida al «animal más bello del mundo».

En 1950, Ava Gardner llegó al aeropuerto de Barcelona huyendo de la presión mediática de Hollywood, dejando atrás al amor de su vida, Frank Sinatra, y quedó prendada de la piel de toro para siempre. «No sé si fue el clima, los hombres o la música, pero desde que descubrí España me enamoré profundamente de ese país», dijo la diva cinematográfica en una ocasión, un sentimiento común en el caso de la actriz que la interpreta en «Arde Madrid», Debi Mazar, la serie que Paco León y Anna R. Costa estrenan esta noche en #0 (Movistar+) (22.00 h). «Tengo en mi bolso el carnet de residente, un apartamento en el que suelo alojarme, me encanta ir a Pontejos a comprar botones y retales, la comida, el jamón e ir a la tintorería», asegura la estadounidense, a la que le emociona especialmente «ver a la gente mayor andando por la calle cogida de la mano y sonriente» y espera en el futuro buscar alojamiento en Madrid para establecer aquí su residencia. «La calidad de vida que hay en Europa, en general, es mejor que en mi país y España es un lugar estupendo donde vivir», añade. Anna R. Costa, guionista y productora, confirma esa pasión de Debi: «Comprendió perfectamente el personaje y lo dio todo durante el rodaje. Se hizo amiga de todo el equipo, salió por Madrid y quedó fascinada por los mantones de Manila y la tortilla de patata».

Un sueño hecho realidad

Encarnar al «animal más bello del mundo» ha supuesto todo un reto, pero para Mazar era más importante dar vida a la mujer que había detrás de la gran estrella de cine. «No conocía nada de Ava salvo lo que había visto en sus películas y entre mis favoritas están “La condesa descalza” y “La noche de la iguana”», comenta la artista.

Era una intérprete magnífica, pero ella pensaba todo lo contrario, y que estaba en ese mundo por su belleza», comenta Mazar. «Descubrí su sentido de la libertad y su fuerza», subraya, y otras muchas cuestiones de su estancia en España que desconocía hasta que empezó a trabajar en el guion de la serie como «su amistad con Ernest Heming–way, su sentido aventurero de la vida y cómo era con las personas que trabajaban para ella, a los que trataba como a su familia». «La oportunidad de hacer a Ava en este proyecto era muy ambicioso para mí porque me permitía enseñar quién era realmente ella, nada que ver con el icono del cine», indica su intérprete, que asegura que esta producción llegó a su vida a través de su amiga Rossy de Palma. «Cuando hablé con Paco León a través de “Skype” me dijo que yo era su Ava porque no buscaba a una actriz que fuera un calco físico porque no tengo ni su tipo ni su edad en la década de los 50, sino su fuerza», relata emocionada.

De esta manera, Debi se puso las pilas de nuevo con las clases intensivas de castellano que abandonó 25 años atrás cuando conoció a Pedro Almodóvar durante una cena en Nueva York y el director manchego le dijo que no trabajaría en una de sus películas hasta que no hablara nuestro idioma. «Cuando llegué a España a rodar esta serie estaba cumpliendo un viejo sueño porque me crié entre negros e hispanos, oía continuamente música española de niña y cuando me casé con mi actual marido lo hice con una peineta y una mantilla», concluye la neoyorquina.