Los más raros, al descubierto

La violeta más pequeña del mundo y un simio con una vista similar a la de los hombres encabeza la lista de los seres vivos más impactantes del año

Rhinopithecus strykeri, el mono que estornuda cuando llueve
Rhinopithecus strykeri, el mono que estornuda cuando llueve

Desde una cucaracha que brilla en la oscuridad hasta una esponja carnívora con forma de arpa, pasando por el vertebrado más pequeño de la Tierra. Éstas son sólo tres de las diez especies más raras descubiertas en 2012 y publicadas el pasado jueves por el Instituto Internacional para la Exploración de Especies de la Universidad Estatal de Arizona (EE UU). Los integrantes de esta lista provienen de lugares tan remotos como el océano Pacífico, la República Democrática del Congo o Malasia. El anuncio de esta lista, cuya difusión es anual y cuenta ya con su sexta publicación consecutiva, coincide con el aniversario del nacimiento de Carolus Linnaeus, el botánico sueco del siglo XVIII creador del sistema moderno de nombres científicos y clasificaciones.

El «top ten»

La primera posición la ocupa, con apenas un centímetro de altura, la violeta «liliputiense», natural de una única localidad, situada en una meseta entre las montañas de los Andes, en Perú. En segundo lugar, aparece la esponja «lira», llamada así por su parecido al instrumento musical con el mismo nombre. Descubierta en el océano Pacífico, este carnívoro ser vivo cuenta con un tamaño superior a los tres metros. A continuación, se encuentra el mono «lesula», proveniente de la República Democrática del Congo y cuyo rasgo más destacado es la mirada, similar a la de los humanos. El número cuatro corresponde a la serpiente «no a la mina», que debe su apodo al lugar de donde procede, un yacimiento de extracción de mineral en Panamá. Le sigue el brote de hongo blanco de las paredes de la cueva de Lascaux, en Francia. La sexta posición la ocupa, con sólo siete milímetros de tamaño, el vertebrado más pequeño del mundo, una rana natural de Nueva Guinea. En séptimo lugar, aparece un arbusto en peligro de extinción. Esta planta, de color verde esmeralda, fue descubierta en Madagascar. Después, se encuentra la cucaracha que brilla en la oscuridad, de la que se conoce sólo un ejemplar, recogido en Ecuador. El número nueve corresponde al fósil de una mosca de hace 165 millones de años, descubierto en Malasia. Por último, se halla una crisopa verde, un insecto cuyo descubridor encontró gracias a una fotografía en la red social Flickr.

El comité global de científicos responsables de la exploración y la catalogación de especies ha elaborado este «top ten» tras una selección entre los más de 140 seres vivos diferentes que fueron nominados. «Hemos identificado sólo alrededor de dos de los aproximadamente doce millones de especies vivas, sin contar con la mayoría del mundo microbiano», dice Quentin Wheeler, director y fundador del instituto encargado del estudio. Según Wheeler, antes de la crisis de la biodiversidad se promediaban 18.000 descubrimientos de especies al año, lo que suponía una cifra «razonable». «Estamos en contacto con la NASA (siglas en inglés que corresponden a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) para descubrir diez millones de seres vivos nuevos en los próximos 50 años, lo que garantizaría un futuro más sostenible», asegura el director. «No sé si estar más sorprendido por las especies que se descubren cada año o la profundidad de nuestra ignorancia acerca de la biodiversidad, de la cual formamos parte», concluyó.