¡Conozco Guilin!

Las caras de sorpresa no se hacen esperar y no es para menos

Es bastante común encontrarse con personas nacidas en China en alguno de los comercios que tienen a lo largo y ancho del mundo. Sin ir más lejos, a dos pasos de casa, han abierto un negocio de manicure y pedicure. Un espacio muy normal, sin ostentación alguna y por primera vez decidí “traicionar” a mi esteticista y probar la técnica china. Debo decir que el resultado ha sido excelente, desconocía que las mujeres chinas eran expertas en embellecer manos y pies, son meticulosas a más no poder, casi tanto como las expertas en esta materia que vienen de Colombia, por mencionar algunas. Ellas vienen del sur de su país, les comenté muy orgullosa que conocía Guilin, me miraron, les brillaron los ojos y sonriendo se miraron entre ellas. Las chinas suelen ser de pocas palabras pero de ademanes expresivos.

Guilin para los chinos es igual a paz, belleza, vacaciones, paseos en barca, collares y joyas con perlas, bailes de salón en los parques y entre muchos otros, patos lacados insuperables.

Guilin es una ciudad ubicada en el sur de China conocida por su espectacular paisaje de montes de “karts” de caliza. Sobresalen sobre el río Li colinas escarpadas espectaculares que se elevan desde el fondo del agua emulando algunas de ellas elefantes o camellos. No son montañas onduladas, sino picos que parecen incrustados en el agua. Uno de ellos, al que le llaman la Colina de la Trompa de Elefante, tiene una altura de doscientos metros sobre el nivel del mar, ciento ocho metros de largo y cien de ancho, está hecho de piedra caliza y existe desde hace trescientos sesenta millones de años. Su forma es como ver la trompa de un inmenso elefante sumergirse en las aguas del Li.

En medio de las piernas y la trompa del elefante, se encuentra la Caverna de la Media Luna o Caverna Shui Yue, que es semicircular y es atravesada por el agua del río. El reflejo invertido en el agua junto a la parte superior de la caverna forman una luna llena, lo que es un fenómeno único y espectacular. En la parte superior del elefante se encuentra otra caverna, en lo que serían los ojos de este animal gigante en el lado de la montaña. Pero allí no se acaba el espectáculo, de la parte superior surge una pagoda de dos plantas que fue construida durante la Dinastía Ming.

El paisaje de Guilin es ciertamente inusual, pasear por el Río Li y observar desde la canoa el trozo inmenso de kart, es único.

Los geólogos creen que estas colinas vienen del periodo Triásico. Este periodo se extendió desde hace 251 millones de años hasta hace 201 millones de años aproximadamente, un lapso que inicia y culmina con dos eventos de extinción masiva de las especies, la del Pérmico-Triásico y la del Triásico-Jurásico. El Triásico es el primer período geológico en el que aparecen fósiles de dinosaurios.

Madrugón con bailes de salón

El viaje hasta llegar a esta parte de China es largo, llega uno tan roto que el deseo es levantarse el primer día es a las ocho de la mañana como mínimo para ir tranquilamente a desayunar. Pero en estos viajes una cosa es lo que uno quiere y otra la que sucede. Habíamos viajado dos días antes desde Amsterdam hacia Hong Kong, un vuelo que salía de la capital de Holanda a las cuatro de la tarde y llegaba al día siguiente a las nueve y media de la mañana. En Hong Kong llegamos y no paramos y al día siguiente, salimos a Guilin a las siete de la tarde para llegar a las ocho y media de la noche a Guilin. El cuerpo ya no podía más. El hotel en donde nos hospedamos estaba ubicado justo enfrente del parque del centro y muy cerca del Río Li, su localización no estaba nada mal sin embargo, sucedió lo inesperado. Metida en el sueño más profundo, una música de fondo me acompañaba, era una música suave que podría ser propia de una escuela de bailes de salón. Como a mi me encanta bailar, no me inquieta soñar con mover el cuerpo a ritmo de salsa, cha-cha-cha o de un apasionado tango, pero la música no cesó, esto ya no era un sueño, era la realidad pura y dura, eran las cuatro y media de la mañana. Me incorporé para intentar entender lo que pasaba, abrí la cortina y vaya sorpresa: decenas de personas estaban disfrutando de una clase de bailes de salón allí, enfrente del hotel, en el parque. Uno se pregunta qué hacen a esta hora bailando, se intenta hacer memoria si a la hora que me metí en la cama allí estaban y allí seguían y por el cansancio no los oí, o ¿que clase de vida llevan a la edad que tienen?

El baile en China

Bailar es parte de la actividad cotidiana de la sociedad. En este artículo de France 24, subrayan su importancia y beneficios para los abuelos: “Son omnipresentes en los parques y en las plazas, del norte al sur de China, aunque nieve o haga viento, las “abuelas bailarinas” se mueven por millones al son del tango o de la música revolucionaria, con el beneplácito del régimen comunista”

¿Y por qué lo hacen de madrugada? Muy sencillo, hace tanto calor que prefieren ir a las cuatro de la mañana que en horas más normales.

Las perlas de agua dulce de Guilin

Dentro de las visitas que hay que hacer en Guilin es a alguno de los museos de perlas. En esta visita se aprende, según su teoría, a diferenciar las perlas buenas y las malas, las de agua dulce y salada. La experiencia tuvo su encanto, era un local inmenso a las afueras de la ciudad en donde nos recibió el encargado, después de la primera explicación, nos indicó el camino que teníamos que seguir, cuando llegamos al gran salón con decenas de estanterías, la primera impresión fue que allí no había nadie, pero a los pocos minutos empezaron a asomarse por detrás de las vitrinas, decenas de empleadas que suelen esperar a los clientes recostadas detrás de los escaparates. Una vez que nos acercamos pudimos verificar la autenticidad de las perlas y elegimos una a una para hacer un collar. Con una gran delicadeza la chica que enfilaría, mi collar nos invitó a presenciar el acto. La parte emotiva de esta visita viendo “nacer” la joya que portarás es muy especial.

El pato laqueado

Una de las mayores delicias que no puede uno perderse estando en Guilin es el pato laqueado. Lo suyo es pedir al guía que lo lleve a uno de sus lugares personales. Entrar en estas salas inmensas y repletas para pedir un pato laqueado es imprescindible para vivir junto a los residentes de la ciudad su momento de disfrute y de risas. El guia seguramente se sorprenderá pero aceptará encantado.