Viajes

Un viaje a la cara más ecléctica de Lima, sin perder su esencia

La capital peruana es un viaje obligado al menos una vez en la vida. Además de impactar, nunca defrauda

Plaza de armas en Lima, Perú
La Plaza Mayor de Lima es una de las más grandes del sur de AméricaDreamstime

Repleta de contrastes y encanto, Lima se erige como una joya urbana que aúna historia, cultura y una exquisita gastronomía. Desde su fascinante centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, hasta sus barrios más modernos, la capital peruana se presenta como un destino que cautiva a todo aquel que decide explorar sus atractivos. Anímese a cruzar el océano Atlántico y a conocer esta ciudad, ¡es una de las más extraordinarias del mundo!

El palpitante corazón de Lima late con toda su fuerza en su centro histórico. Por ello, es justo aquí donde queremos empezar a enseñarle todo lo que esconde esta maravillosa capital latinoamericana. Parada obligada es la Plaza Mayor, rodeada de majestuosos edificios, como el Palacio de Gobierno y la Catedral de Lima. Si quiere sentir la esencia de la vida limeña, no dude en pasear por las estrechas y empedradas calles que salen de esta plaza y por todas aquellas que conforman el centro, están llenas de historia y de bellas muestras de arquitectura colonial.

Ejemplos destacados de la riqueza cultural de la capital peruana son la Basílica y Convento de San Francisco, con su famosa cripta subterránea, y la Iglesia de Santo Domingo, con su impresionante fachada barroca. Y sin abandonar el centro histórico, le recomendamos que vea, al menos por fuera, el Palacio de Torre Tagle, con una impecable fachada de estilo barraco andaluz y un gran acabado de tallado.

Museos imprescindibles

Ya alejándonos del coqueto casco antiguo, no puede dejar de visitar el Museo Larco, rodeado por unos hermosos jardines y situado en una mansión virreinal, el Museo de Arte de Lima y el Museo de la Nación, todos ellos con colecciones muy interesantes que sirven para apreciar el legado histórico y artístico de Perú. Continuando con el aspecto cultural, otro lugar fascinante es Huaca Pucllana, un complejo arqueológico que data de la época preincaica. Está conformado por una pirámide de 25 metros de altura y un conjunto de patios, plazas y diferentes recintos; además, cuenta con una sala de exposiciones y otros atractivos que le sumergirán de lleno en la historia más antigua de los primeros pobladores de esta capital.

Por otro lado, los barrios de Miraflores y Barranco reflejan que Lima no solo destaca por su pasado histórico, sino también por ser una ciudad moderna, vibrante y ecléctica. El primero es el lugar ideal para disfrutar de paseos relajantes y vistas panorámicas gracias a su impresionante acantilado frente al océano Pacífico. En él se encuentra el Parque del Amor, con su célebre escultura de El Beso, es excelente para un encuentro con su pareja y contemplar un hermoso atardecer sobre el mar, y por qué no, replicar el beso en medio de este agradable parque. Barranco, por su parte, se caracteriza por ser un barrio bohemio y artístico. Le invitamos a que se sumerja en sus calles empedradas, sus coloridas casas, sus bonitos murales, sus galerías de arte y sus acogedores cafés. Aquí también hay cabida para el romanticismo con el Puente de los Suspiros, un símbolo del barrio que evoca historias y leyendas.

Monasterio de San Francisco en Lima, Perú.
Monasterio de San Francisco en Lima, Perú. Dreamstime

Capital culinaria

En mitad de todo este apasionante recorrido, haga un alto para probar la gastronomía de la ciudad, no en vano, Lima es considerada la capital culinaria de América Latina. Sus restaurantes, muchos de ellos reconocidos en todo el mundo, garantizan los mejores sabores peruanos, a menudo influenciados por diversas culturas y fusionados con otros estilos para crear platos únicos y exquisitos. Resulta indescriptible el festín para los sentidos que supone degustar los manjares que ofrecen.

Pero lo cierto es que Lima no se limita a su oferta cultural, artística y gastronómica, pues el litoral de Lima es un pequeño paraíso terrenal repleto de numerosas y variadas playas. Por ejemplo, la Costa Verde, con sus extensas playas de arena, es un lugar perfecto para disfrutar del sol y practicar deportes acuáticos. Por otro lado, playas como la de Miraflores, Barranco o la de Magdalena son populares entre locales y visitantes que buscan relajarse junto al mar.

El Malecón y otros atractivos naturales

En esta línea costera se encuentra el emblemático Malecón de Lima, un larguísimo paseo marítimo que se extiende a lo largo de la Costa Verde y que combina impresionantes vistas, actividades al aire libre y una vibrante vida nocturna. Si busca aún más experiencias para relajarse, no dude en ir a Punta Negra, en el sur de Lima. Se trata de un balneario y, además de contar con espectaculares playas, resulta ideal para hacer surf o simplemente ver una hermosa puesta de sol.

Llegados a este punto, y para que pueda apreciar parte de la gran belleza que envuelve a la naturaleza de Perú, le proponemos visitar la reserva paisajística Nor Yauyos-Cochas, a poco más de cinco horas de la capital. Es, con sus más de 200 mil hectáreas, una de las zonas de mayor belleza natural de este país latinoamericano, siendo los pueblos de Huancaya y Vilca los puntos más turísticos. Entre ambos pueblos, el caudal del río Cañete forma unas preciosas cascadas, como las escalonadas de Cabracancha, y lagunas con el agua más cristalina que se pueda imaginar, como la de Papacocha o la de Piquecocha. Estos paisajes conforman imágenes tan espectaculares que se graban en la memoria.

Para terminar estas pinceladas de lo que ofrecen la ciudad de Lima y sus alrededores al viajero, citamos al peruano Premio Nobel en Literatura, Mario Vargas Llosa, quien aseguró que «Lima es un mundo pequeño, en el que no hay una cultura o tradición que no esté presente». Sus palabras son la mejor manera de resumir las múltiples razones por las que Lima se convierte en un destino de obligada vista al menos una vez en la vida.