Entre el absentismo escolar y el riesgo «de muerte» de una madre

Dominica Melgar se trata de Leucemia Mieloide Aguda tras un trasplante haploidéntico y “las autoridades competentes” la “obligan” a llevar a sus hijos “a las aulas, donde no pueden garantizar la seguridad frente a contagios” de coronavirus

Dominica Melgar vive en Camas y se encuentra desde hace varios años tratándose de cáncer. Ha remitido una carta al Ministerio, la Consejería y la Delegación de Educación ante el riesgo para su propia vida de la vuelta al colegio. «Quiero expresar mi sentimiento de impotencia y desasistencia social en la que me encuentro, y miren ustedes que hay ministerios y ministros, consejeros, delegados…». «Ninguna de estas personas profesionales y, entiendo que, cualificadas, han pensado en casos como el mío, que desgraciadamente son muchísimos», relata. Dominica Melgar «es madre de un niño de 13 años y una niña de 10».

«Tengo Leucemia Mieloide Aguda, me hicieron trasplante haploidéntico en noviembre de 2019. Actualmente me encuentro tomando medicamentos inmunosupresores, por lo que soy paciente de alto riesgo. Después de dos trasplantes en estos últimos tres años, estoy mejorando poco a poco, pero mi sistema inmune es muy débil aún. Mi familia y yo estamos guardando todas las precauciones: no hemos salido de vacaciones, no hemos pisado la playa, ni vamos a ningún lugar, no nos relacionamos con familia o amigos, etc… Todo para salvaguardar mi seguridad y la de mi familia, ya que para mí enfermar de Covid-19 es sinónimo de muerte», relata.

«Ahora con la vuelta al cole, el Gobierno, la Junta, la Delegación y las autoridades competentes me obligan a llevar a mi hijo e hija a las aulas, donde no pueden garantizar la seguridad frente a contagios», explica. «Tanto la dirección de los centros, inspectores, etc., me informan que no está contemplado en la legislación este tipo de casuística», ante lo que pide «un retraso de la apertura de las aulas» para «buscar alternativas». Ministerio y Junta recuerdan que la educación es obligatoria desde los seis años.