Europa hoy y mañana

«No podemos aceptar que Italia incumpla sus compromisos y reclame ventajas especiales»

«No podemos aceptar que Italia incumpla sus compromisos y reclame ventajas especiales»

En los primeros días de octubre, comienzan sus cursos las Reales Academias, del Instituto de España, y entre ellas la de Ciencias Morales y Políticas, de la que el autor es miembro de número. En la primera jornada que hemos tenido, Marcelino Oreja habló en profundidad sobre la actual situación en Europa, un tema que suscita muchas cuestiones actualmente. La primera de ellas, por el artículo 7 del Tratado de Lisboa, que protege los valores y principios de la Unión Europea, que pudiendo estar siendo conculcados por Hungría y Polonia, hoy regidas por gobiernos un tanto autoritarios, que vulneran la separación de poderes, y que se desenganchan de compromisos comunitarios importantes en temas como migraciones, tabla de derechos humanos, etc.

La Unión Europea atraviesa dificultades, pero eso es propio de la evolución de sus instituciones, que inevitablemente tienen que ir cambiando para seguir siendo realmente operativas. Pero ahora, con gobiernos populistas en algunos estados miembros –como el de Italia— el euroescepticismo resulta más amenazante, y por eso mismo, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, ha sido muy claro: no podemos aceptar que Italia incumpla sus compromisos y reclame ventajas especiales, para situarnos en un caso como el de Grecia hace años, precisamente ahora, cuando los helenos han entrado en la normalidad.

Surgieron otros asuntos de debate, como la euroorden (no viabilizada) contra Puigdemont, y Gibraltar en relación con el Brexit. Pero por encima de todo, yo diría que la Unión Europea no cumple hoy dos misiones fundamentales: organizar ya un Plan Marshall para África (lo propuse ya en la UIMP, en Santander, en 2016), y no propicia negociaciones entre Estados Unidos y China para evitar que pasemos de una hegemonía de Estados Unidos a una imposible de China, con toda clase de graves peligros. Cuando lo que necesitamos es un mundo multipolar.