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Tomar más de dos refrescos al día esta vinculado con mayor riesgo de muerte

Un estudio que abarcó 16 años y analizó los hábitos de casi medio millón personas asocia estas bebidas como una razón más para el riesgo de muerte.

Un estudio que abarcó 16 años y analizó los hábitos de casi medio millón personas asocia estas bebidas como una razón más para el riesgo de muerte.

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Los refrescos hoy en día forman parte de la vida cotidiana, nuestra sociedad convive con este tipo de bebidas refrescantes. Algunos pueden tenerlo más presentes en su dieta que otros pero la evidencia de estas bebidas es innegable. Ahora, un estudio en diez países europeos, entre ellos España, asocia tomar más de dos refrescos al día con un mayor riesgo de muerte.

Dos o más bebidas refrescantes al día, tanto los que contienen azúcar como los edulcorados artificialmente, se ha asociado con un mayor riesgo de muerte general según un estudio basado en 452.000 hombres y mujeres realizado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de Francia y publicado en la revista "JAMA Internal Medicine".

Dicha investigación señala que beber dos o más vasos por día (en comparación con menos de un vaso por mes) de refrescos, está vinculado con un mayor riesgo de muerte por todas las causas durante un seguimiento promedio de 16 años en los que ocurrieron 41.693 muertes. Los participantes de este estudio provenían de diferentes países como Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Paises Bajos, Noruega, España, Suecia y Reino Unido.

El consumo de refrescos se analizó en cuestionarios de alimentos o en entrevistas al inicio del estudio entre 1992 y 2000. Entre otros hallazgos se encontraba un mayor riesgo de muerte por enfermedades circulatorias asociadas con el consumo de dos o más vasos por día, y un mayor riesgo de muerte por enfermedades digestivas. En cambio, no se observó asociación de refrescos y la muerte general por cáncer.

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Las limitaciones del estudio incluyen su diseño observacional, que hace que las interferencias causales sean imposibles, y solo hubo una evaluación única del consumo de refrescos. Los autores sugieren que los hallazgos respaldaban las iniciativas de salud pública para limitar el consumo de refrescos.