De mesa en mesa

Coger un avión sin tener que madrugar para comer en Mugaritz y, encima, tener el privilegio de compartir mesa con Andoni Luis Aduriz, me ha parecido una de esas experiencias que el ser humano vive una vez en la vida. No hay palabras para describirla. Sólo, gracias Andoni y gracias a Pelayo de la Mata por llevarnos. El motivo de semejante convocatoria era anunciarnos la nueva colaboración entre el dos estrellas Michelin y el Grupo Varma para, entre todos, buscar esa excelencia que buscan tanto los comensales que reservan en el restaurante de Rentería, que lleva más de diez años entre los mejores del planeta, según el británico y polémico 50 Best, como los consumidores de los destilados, vinos y champagnes de la empresa familiar.

Mientras esto ocurría, Javier Muñoz Calero ultimaba su ya inaugurado nuevo proyecto. Se trata de Nubel y está situado bajo la cúpula roja del Edificio Nouvel del Museo Reina Sofía (C/ Argumosa, 43), de ahí el nombre, ya que rinde tributo al arquitecto Jean Nouvel, artífice de la ampliación de la pinacoteca en 2005. Sin duda, el espacio se acoge a una de las tendencias de la escena gastronómica que más nos gustan. Es decir, poder ir a un establecimiento a la hora que nos dé la gana, ya que está abierto de nueve de la mañana a dos y media de la madrugada. Durante este horario, la oferta es amplia. Sirven desayunos, sesiones de vermú con conciertos en directo, jazz con cheese and wine, además de la honesta propuesta culinaria del chef de Tartan Room que tanto nos gusta. Sobre todo, porque también nos ayuda a alimentarnos bien, al ser el fundador de El Huerto de Lucas, un mercado con cantina en el que ofrece productos cien por cien orgánicos, frescos, nutritivos y plenos de sabor. Así, un libro que ha llegado a nuestras manos estos días es el publicado por Sha Wellness Clinic, titulado “Las recetas de Sha para vivir más y mejor” (Planeta). Al devorar sus páginas, encontramos consejos útiles para aprender a seguir hábitos de alimentación saludables, que conllevan un cambio positivo y sustancial en la salud, además de 35 recetas que vamos a empezar a preparar ipso facto.

Tan rápido como volver a Zahara Osborne. Merece la pena por conocer los vinos de Jerez de la casa andaluza, también protagonistas de algunos cócteles, como por los platos servidos en un espacio con el sello de Luis García Fraile. Para no parar de comer es la ensaladilla rusa. También, las tortillitas de camarones, tan difíciles de encontrar ricas y cero grasientas en la capital, y los lomitos de atún de almadraba, además, por supuesto, de las carnes e ibéricos Cinco Jotas. Siempre merece la pena rendir homenaje a la buena carne en casa de Joan Abril. Y así hemos hecho. Disfrutar de una carnaza en Ca Joan, cuya casa madre se encuentra en Altea. El cocinero somete a las piezas, tanto al buey como a la vaca vieja, a maduraciones extremas antes de asarlas en parrillas de carbón. Un terreno arriesgado que, para quien no le apetezca traspasar el límite, estos días encontrará en la carta de temporada espardeñas, pulpitos de Cambrils y unos caixetes de Vinaroz, un marisco inusual en Madrid.

Y, ya por último, ya que lo nuestro es disfrutar de la buena mesa, la idea es hacerlo también en alguna, o varias, de las 280 de la Comunidad que participan en la VII edición de Restaurantes Contra el Hambre. Una iniciativa de Acción contra el Hambre en colaboración con la Federación Española de Hostelería. Así, hasta el 15 de noviembre cuando reserve en, por ejemplo, Duliban, dos euros, tanto de la parrilla mixta como del postre baklawa, irán destinados a la citada ONG.