Gracias Esperanza

Pocas semanas tan intensas en la vida política como la que acabamos de vivir. Tenía varios asuntos sobre la mesa para escribir sobre ellos, muchos e interesantes, pero me resulta realmente imposible hacerlo sin antes mencionar lo que para mí ha sido la gran noticia de los últimos días: la despedida de Esperanza Aguirre de la vida política.

Una despedida triste e inesperada para nosotros, los componentes del Grupo Popular en el Ayuntamiento y para muchos madrileños que no dejan de escribirme para que le haga llegar su cariño y admiración. Ella ha sido la gran ausente de las sesiones plenarias en el Palacio de Cibeles que acabamos de celebrar. Aun así, se sentía no se bien si su presencia o su ausencia, sentimientos encontrados, en todos y cada uno de los puntos tratados que no fueron pocos.

A mi juicio, no solo se retira la Portavoz de un grupo municipal del que formo parte, se va una gran política que con su sola presencia atraía cámaras, vecinos, polémicas por qué no decirlo y también un enorme calor humano. No puedo dejar de expresar por este medio mi reconocimiento y mi gratitud a la que ha sido mi jefa durante tantos años, una mujer valiente y luchadora que ha hecho de la política su vida. Los dos últimos años con su intensa dedicación municipal, con el pensamiento puesto siempre en los madrileños, no son otra cosa que un capítulo más de su larga trayectoria política, espero que no sean los últimos. Produce verdadera indignación navegar por las redes sociales en estos días y leer tanta injusticia, tanta maldad y sobre todo tanta falsedad. Ya pueden decir todos los disparates que quieran amparados por el anonimato en la mayoría de las ocasiones, que no van a lograr ocultar la trayectoria política de la que ha sido una mujer de personalidad arrolladora, complicada para muchos, pero con la fuerza, tenacidad, y capacidad de trabajo que muchos quisieran para defender sus ideas y sus valores. No olvido tampoco el desafortunado “tuit” de nuestra Alcaldesa, ¡hace falta mal gusto!

Todos estos acontecimientos han tenido lugar en poco tiempo, la vida política no deja nunca de sorprenderte, imaginad la intensidad de los sentimientos personales vividos. Todo ello entre debates con los partidos adversarios, concejales de Podemos que se tapan la nariz para votar lo que les exige Carmena, la obsesión por retirar lo que ellos llaman vestigios totalitarios, las condenas al Tramabus que no persigue otro fin que sembrar el odio entre los ciudadanos y eso sí, mucho ruido mediático, mucha propaganda y todo aliñado con un vídeo en el que los imputados se convierten en ranas. No he vivido una etapa política similar en todos los años que llevo dedicada a esta noble labor, que no son pocos.

Únicamente la suma del Ayuntamiento al pacto regional por la Cañada Real, que tiene como fin esencial el desmantelamiento de un grupo de infraviviendas con grandes conflictos sociales y con ello la búsqueda de soluciones para muchos dramas humanos, me ha producido una gran alegría esta semana. Ahora toca seguir trabajando en la defensa de nuestras ideas, elegir nuevo portavoz y seguir con los objetivos que nos hemos marcado.

¡¡Por lo demás solo añadir, gracias Esperanza!!