Twitter obligada a dar marcha atrás en la suspensión de la cuenta de Consuelo Ordóñez

Twitter suspendió las cuentas de COVITE y de Consuelo Ordóñez, lo que ha indignado a la comunidad internauta. El origen: el fallo en un formulario y la mala aplicación del logaritmo que venimos denunciando desde el pasado mes de agosto.

Desde Tech LR avisábamos este pasado mes de agosto: un fallo en un formulario y un mal algoritmo estaban provocando suspensiones de cuentas injustas e indignando a los usuarios de la red del pajarito azul. Así, sucedía que a un usuario le suspendieron la cuenta por posar junto a su gato, por vulneración de derechos de autor. Para denunciar se habían suplantado cuentas ajenas. Algo que también sufrieron colaboradores medios de comunicación.

Pues bien, a lo largo de todo el verano la cosa ha seguido exactamente igual, pese a que la comunidad tuitera instó a Twitter a subsanar el fallo.

Y este pasado sábado ha estallado la cosa. Twitter suspendió la cuenta de la asociación de víctimas del terrorismo, COVITE, así como la de su presidenta, Consuelo Ordóñez, hermana del teniente de alcalde de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, asesinado por la banda terrorista ETA el 23 de enero de 1995. Un asesinato que sacudió a España.

No fueron pocos los internautas que exigieron a Twitter subsanar esta situación y acusan a dicha red social de tener sesgo político, algo que también ha sucedido en fechas recientes en Estados Unidos, cuando Twitter suspendió y acalló no pocas cuentas de personalidades vinculadas al partido republicano.

Sea como fuera, no se nos ocurre ningún motivo para suspender las cuentas de las víctimas del terrorismo, al tiempo que se permiten las de personas condenadas por tal delito. Mucho menos para mantener durante meses un fallo en un formulario tan clamoroso.

Consuelo Ordóñez señala que “no nos han dado explicaciones todavía”, aunque afirma que le suspendieron la cuenta cuando intentaba subir un mensaje recordando un atentado de los GRAPO en Castellón que costó la vida al chatarrero Pedro Gabarri. La hermana de Gregorio Ordóñez señala que le suspendieron la cuenta y que cuando quiso subir el mismo texto a la cuenta de COVITE “nos la han cerrado también”.

Y es que la operativa empleada para lograr la suspensión de la cuenta de un usuario que no ha infringido norma alguna consiste en utilizar el formulario de denuncias de Twitter para, suplantando previamente identidades de otros usuarios, denunciar a la víctima por infracción de normas y así lograr la suspensión de la cuenta. Luego, el algoritmo, poco inteligente, se encarga de la suspensión.

Un fallo que viene dándose desde hace meses sin que Twitter, una red que ha perdido un 25% de usuarios en los últimos años, haga nada para remediarlo.

La indignación demostrada por cientos de usuarios ha provocado la marcha atrás de Twitter. Tanto Covite como Consuelo Ordóñez se han apresurado a dar las gracias a los usuarios que los han apoyado.