Más medios y menos incendios y superficie forestal arrasada en Castilla y León

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones valora positivamente la campaña de este año contra el fuego y avanza mejoras para el futuro en los operativos y en la profesionalización del sector

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, saluda al procurador de Por Ávila, Pedro Pascual
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, saluda al procurador de Por Ávila, Pedro PascualLeticia Pérez (nombre del dueño)Ical

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, comparecía en las Cortes a petición propia para dar cuenta de la campaña contra incendios de este año y de las actuaciones llevadas a cabo desde su departamento.

Una temporada de lucha contra el fuego que se temía especialmente complicada debido a la sequía y las altas temperaturas, de hecho se calificaba de alto riesgo, pero que se ha saldado satisfactoriamente y con unos «buenos resultados», según destacaba el consejero durante su intervención en la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento.

Así, del 1 de enero al 31 de octubre se han registrado en Castilla y León un total de 1.704 incendios, lo que supone un descenso del dos por ciento respecto a la media de los últimos diez años, con 10.225 hectáreas calcinadas, dos mil de ellas de superficie arbolada, seis mil de matorral y otras dos mil de pastos. Suaréz-Quiñones ponía en valor también que la mayoría de los fuegos que se han producido han sido conatos (1.182), o lo que es lo mismo, fuegos en los que se quema menos de una hectárea. Algo que para el consejero es destacable ya que detrás de esta cifra se esconde el buen hacer y la «eficacia» y «rapidez» de actuación de los servicios de extinción.

También se registraron 345 fuegos de entre una y cinco hectáreas, y 177 con una superficie dañada de más de cinco. En estos diez primeros meses del año, tan solo se produjo un incendio de más de 500 hectáreas, el que se declaraba a principios de verano, concretamente el 28 de junio, en el municipio abulense de Gavilanes por una negligencia derivada del contacto de la línea eléctrica con el arbolado. Un fuego arrasó 1.414 hectáreas de superficie forestal, 349 de ellas de superficie arbolada y 1.065 de matorral y monte bajo.

El consejero destacaba igualmente el descenso de un 1,2 por ciento en el número de incendios intencionados hasta un total de 927 -aún así suponen más de la mitad de todos los registrados-, así como el de aquellos causados por negligencias o accidentes, que fueron 446. «Existe una mayor concienciación por parte de los ciudadanos», aseguraba Suárez-Quiñones, mientras que, por el contrario, apuntaba el aumento que se ha registrado de incendios provocados por causas naturales, que han pasado del seis al nueve por ciento.

Profesionalización del sector

Después de agradecer la ayuda recibida de Portugal y de otras comunidades así como de las diputaciones, ayuntamientos y del Estado, especialmente de la UME, Suárez-Quiñones destacaba también la colaboración prestada por Castilla y León actuando en cuarenta ocasiones fuera de la Comunidad, la mitad de ellas en tierras lusas.

En este sentido, el consejero de Fomento y Medio Ambiente destacaba el incremento del operativo contra incendios de este año, que estuvo compuesto en el periodo de máximo peligro por 4.544 efectivos, 175 más que en 2018, y expresaba su compromiso de avanzar a lo largo de la legislatura tanto en la mejora del tiempo de trabajo como en la cobertura anual e incluso en la profesionalización del personal forestal.