Los médicos exigen que se les proteja y se reconozca su trabajo

Carta abierta a los sanitarios de José Luis Almudí, presidente del Colegio Oficial de Valladolid, en la que reivindica la profesión y su compromiso frente a la pandemia

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Valladolid, José Luis Almudí, en su consulta en el centro de salud de Peñafiel
El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Valladolid, José Luis Almudí, en su consulta en el centro de salud de PeñafielLa RazónLa Razón

Los profesionales de la Sanidad son, sin lugar a dudas, los que más han estado, están y seguirán estando expuestos al coronavirus, pero también a cualquier otro virus que pueda venir en el futuro. Son ellos los que están combatiendo cara a cara a esta letal y contagiosa Covid-19, mirándola a los ojos cada día e incluso antes de que se reconociera oficialmente la pandemia, desprotegidos de ella, y poniendo en riesgo su vida y la de sus seres queridos, Las cifras hablan por sí solas y España es el país de todo el mundo que más profesionales sanitarios se han contagiado y, por desgracia, perdido la vida. Las lágrimas de la consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, considerada hace menos de dos años como la mejor médico de familia del mundo, durante su comparecencia el pasado lunes en las Cortes, al recordar uno por uno a los sanitarios de esta Comunidad que han fallecido a causa del coronavirus, es la imagen viva de lo que siente este gremio que lo está dando todo e incluso lo que no tiene para plantar cara a este virus y reducir su impacto en una sociedad, que vive atónita y estupefacta todo lo que esta ocurriendo.

Cada día, a las ocho de la tarde, los médicos principalmente, pero también el resto de servidores públicos y trabajadores que están al pie del cañón manteniendo las constantes vitales del país desde que comenzara la pandemia reciben al aplauso unánime y sentido de la población desde los blacones, ventanas y terrazas de sus casas en las que se encuentran confinados desde hace casi ya dos meses. Pero también han sido testigos sordos, mudos y ciegos del desprecio de muchos otros, vecinos de Comunidad sobre todo, que han mostrado su malestar en forma de cartas anónimas escritas y dejadas con nocturnidad y alevosía en las puertas de sus casas para mostrar su malestar porque acudieran a su hogar a descansar después de un duro día de trabajo salvando vidas, por miedo a que les contagiaran, Afortunadamente son los menos, pero haberlos haylos, como se suele decir por estos lares.

Desde el Colegio Oficial de Médicos de Valladolid no quieren que este esfuerzo y sacrificio pase desapercibido, y por ello han lanzado a las redes sociales una carta, escrita con el puño y la letra de su presidente, José Luis Almudí, con la quieren no solo reivindicar la profesión y agradecer el compromiso de los profesionales sanitarios en la lucha contra el coronavirus, como principales artífices junto a los ciudadanos que han respetado la cuarentena de que se está descendiendo la meseta y haya comenzado con cautela la desescalada, sino también ponerse firmes y alzar la voz una vez más para que en el futuro no vuelva a ocurrir lo que ha pasado con este coronavirus.

“Exigimos a las administraciones que nos protejan y que se reconozca nuestro trabajo”, advierte a LA RAZÓN José Luis Almudí, médico también de familia y director del centro de salud de la localidad vallisoletana de Peñafiel, mientras recuerda con hondo pesar el sufrimiento, la angustia y la tragedia de muchos pacientes, familias y compañeros de profesión durante estas largas y duras semanas. “Con esta misiva no queremos quejarnos de la falta de previsión que ha habido y que está costando muchas vidas humanas, ni tampoco poner en solfa al Gobierno por todas sus equivocaciones, ni siquiera denunciar el déficit de equipos de protección o de test masivos para poder saber la situación real de la población. Ya habrá tiempo para exigir estas responsabilidades que no olvidaremos", asegura el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, para quien esta carta solo pretende agradecer la generosidad y la entrega de los profesionales sanitarios pero también que se ponga en valor la incidencia de su trabajo en la reducción de la pandemia y que se reconozca la solvencia del sistema sanitario y de sus profesionales como pilares de este país. Que se premie a los MIR de último año como médicos que son ya de facto tras pelear también a destajo contra la Covid-19, o que se mantengan a todos los que se han contratado esta semanas para reforzar el sistema ante las bajas de profesionales contagiados.

La Atención Primaria, lista para liderar la desescalada

Durante estos días de pandemia, la Atención Primaria está siendo clave en el seguimiento del virus y vigilancia de pacientes leves y sospechosos de que puedan haber contraído el virus. Pero en el futuro, esta responsabilidad que siempre han tenido desde el primer día se va incluso a intensificar. La consejera de Sanidad ya lo ha anunciado, al asegurar que los médicos de cabecera serán fundamentales en la desescalada sanitaria y en el regreso a la “nueva” normalidad, como así se ha bautizado al escenario que se avecina cuando todo esto pases.

Almudí, como gerente que es de un centro de salud del medio rural que es, reconoce a este periódico que en estas semanas de alerta sanitaria ya se han tenido que poner las pilas en materia tecnológica y que este hecho está suponiendo un importante avance, en la reducción de burocracia, por ejemplo en la renovación de las recetas, las recetas con visado o los partes de baja, que se están tramitando de forma telefónica y está permitiendo que los médicos puedan dedicar más tiempo a las consultas con sus pacientes, o que muchas de estas consultas, más banales, se estén resolviendo en el ámbito familiar y hayan desaparecido como presenciales . “Es algo que venimos reclamando desde hace tiempo y en estas semanas estamos consiguiendo hacer de la necesidad virtud y avanzar bastante en este tema. Esperemos que se consolide y se mantenga en el tiempo”, asegura el sanitario.

También destaca que la Atención Primaria está preparada para afrontar lo que se avecina, y cuenta que ya trabajan en espacios divididos en dos zonas, la no respiratoria y la respiratoria. O lo que es lo mismo, la limpia de coronavirus y la sucia. Igualmente, asegura que se están favoreciendo las consultas no presenciales y fomentando incluso las telemáticas por videoconferencia o por mensajería encriptada, además de promover una educación sanitaria y unos hábitos entre los pacientes.

Igualmente, explica Almudí que en el futuro inmediato no se pedirá cita sino que se solicitará esa citación, y que en esas instancias se llevarán a cabo triajes para que el médico evalúe sobre qué patologías pueden tratarse por teléfono o cuáles requieren de asistencia presencial, para después orientar esos triajes hacia las zonas limpias o sucias de coronavirus, según corresponda.