Ávila

Mejora de los templos abulenses de Gotarrendura, Villanueva del Aceral y La Carrera

La Diputación de Ávila suscribe un acuerdo con el Obispado para llevar a cabo los trabajos, que contarán con una inversión de 120.000 euros, la mitad cada institución

Diputación y Obispado de Ávila firman un convenio para restaurar templos del medio rural con 120.000 euros
El presidente de la Diputación de Ávila, Carlos García, y el obispo de la diócesis de Ávila, José María Gil Tamayo, durante la firma del convenio.DIPUTACIÓN DE ÁVILA02/07/2020larazonDIPUTACIÓN DE ÁVILA

Los templos de las localidades abulenses de Gotarrendura, Villanueva del Aceral y La Carrera serán reparados con una inversión de 120.000 euros, gracias al convenio suscrito entre el presidente de la Diputación de Ávila, Carlos García, y el obispo de la Diócesis de Ávila, José María Gil Tamayo, quien ensalzó por encima de todo esa colaboración, más necesaria que nunca, para este asunto, pero también para muchos más. Las institución aportarán el 50 por ciento de la inversión cada una.

Además, no quiso pasar por alto las consecuencias económicas que ya tiene y que «si Dios no lo remedia» tendrá también a futuro el impacto del Covid-19, del que él mismo se está recuperando en estos momentos y que fue motivo de su ingreso hospitalario durante una larga temporada.

El obispo defendió esa colaboración y además puso de manifiesto que desde que está en tierras castellanas y leonesas como responsable de la Diócesis de Ávila lo ha percibido con todas las administraciónes “a nivel provincial, local y regional”, ahora bien no era así en el ámbito estatal, dijo para añadir “ya lo quisiera a nivel nacional”.

Para el presidente de la Diputación el convenio que les une para la reparación de templos que no son BIC (Bien de Interés Cultural) viene a destacar “el compromiso con la historia, el patrimonio y la cultura”. “No son BIC pero sí edificaciones que han aportado mucho» y se comprometió a mantener este pacto a futuro con dotación en los presupuestos provinciales.

Para Gil Tamayo ayudar en el mantenimiento de estos templos es hacerlo en unos bienes que “contribuyen a la riqueza cultural y más en la España despoblada” y se mostró convencido de que era una apuesta “por la cohesión social el desarrollo y el progreso” vinculados a las señas de identidad de un pueblo. La religión y en este caso el catolicismo, añadió, es una elección personal pero también colectiva.