Unicaja Banco estima que todas las provincias de Castilla y León perderán más de 9% de su economía este año

Ávila será la que sufra menos recesión y Burgos la más castigada

Unicaja Banco estima que todas las provincias de Castilla y León sufrirán un retroceso por encima del 9 por ciento de su economía en el escenario “más favorable”, un porcentaje que superará el 12 por ciento si las cosas se desarrollan de forma “menos favorable”. Así lo recoge el número 3 del informe trimestral “Situación económica y perspectivas de las provincias de Castilla y León”, de la entidad financiera, que elabora Analistas Económicos de Andalucía.

Asimismo, apuntan, en este contexto, a “una fuerte pérdida de actividad económica en todas las provincias de Castilla y León en el conjunto de 2020”. En el escenario más favorable, el retroceso puede oscilar entre el 9,5 por ciento de Ávila y el 11,9 por ciento de Burgos. En el supuesto menos favorable, los descensos se situarán entre el 12,3 por ciento de la provincia abulense y el 13,5 por ciento de la burgalesa.

Los datos más optimistas sitúan además, la contracción de la economía en el 11,8 por ciento en Palencia; en el 10,6 por ciento en León y Zamora; en el 10,4 por ciento en Salamanca y Segovia; y el 10,3 por ciento en Soria y Valladolid.

Los porcentajes de merma en el escenario menos favorable se sitúa, siempre según el informe de Unicaja Banco, en el 13,3 por ciento en la provincia palentina; el 12,8 por ciento en la leonesa y zamorana; el 12,7 por ciento en la charra y la segoviana; y el 12,6 por ciento en la soriana y la vallisoletana, en cada una.

Respecto al empleo, según las cifras publicadas por la Encuesta de Población Activa (EPA), el impacto de la crisis está siendo muy acusado, excepto en las provincias de Ávila y Palencia, donde el número de ocupados ha crecido en términos interanuales en torno al 1 por ciento. No obstante, hay que recordar que estas cifras de empleo incluyen a los trabajadores afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) con suspensión de empleo.

La intensidad del ajuste del empleo se refleja, asimismo, en la evolución de la afiliación a la Seguridad Social. En el acumulado de enero a agosto, el número de trabajadores afiliados ha disminuido en el conjunto regional un 1,9 por ciento en términos interanuales, y de forma más acusada en las provincias de Burgos, Palencia, Salamanca y Zamora.

También cabe recordar que las previsiones de Unicaja de crecimiento para Castilla y León indican que la economía podría descender entre un 10,7 y un 12,8 por ciento, y que para 2021 se registraría un crecimiento del 6,4 por ciento, que podría ser del 5,6 por ciento en un escenario menos favorable.

En este sentido, “la incertidumbre continúa siendo elevada y las perspectivas económicas se encuentran muy condicionadas por la evolución de la pandemia y las medidas de contención”, destaca el informe.

El documento de Unicaja Banco también recuerda, como ya avanzaron el 22 de octubre, sobre las previsiones económicas de Castilla y León, en el segundo trimestre el Producto Interior Bruto (PIB) ha disminuido un 15,2 por ciento con respecto a los tres primeros meses del año, situándose la variación en el -18,8 por ciento en términos interanuales, según los últimos datos de la Contabilidad Regional Trimestral publicados por la Dirección General de Presupuestos y Estadística de la Junta de Castilla y León. La demanda interna ha restado 18,0 puntos porcentuales al crecimiento, disminuyendo notablemente el consumo privado (-20,0) y la inversión (-27,8). También el saldo exterior ha tenido una aportación negativa (-0,8 puntos porcentuales.), con un mayor descenso de las exportaciones (-11,8) que de las importaciones (-10,0 por ciento).

Por el lado de la oferta, según los datos publicados de la Contabilidad Regional, recogidos en el ya citado informe regional del pasado 22 de octubre, el descenso en el Valor Añadido Bruto (VAB) ha afectado a la mayor parte de las ramas productivas, exceptuando el sector primario (7,7 por ciento en términos interanuales) y los servicios no de mercado (1,7 por ciento). En la construcción, la industria manufacturera y en los servicios de mercado las caídas se han situado en torno al 24 por ciento.

En cuanto a las previsiones de crecimiento para Castilla y León, tal y como se señala en el informe “Previsiones Económicas de Castilla y León”, publicado recientemente, la sociedad de estudios del Grupo Unicaja Banco estima que en 2020 el PIB regional podría descender entre un 10,7 y un 12,8 por ciento, y que para 2021 se registraría un crecimiento del 6,4, que podría ser del 5,6 por ciento en un escenario menos favorable. En este sentido, la incertidumbre continúa siendo elevada y las perspectivas económicas se encuentran muy condicionadas por la evolución de la pandemia y las medidas de contención.