Castilla y León reduce en los últimos años el 80% de sus víctimas mortales en carretera

Numerosas muestras de cariño en diversas provinciales a estas personas en su Día Mundial

Ofrenda floral de la asociación AVATA en LeónPeío García/Ical

Castilla y León ha logrado reducir en 26 años -entre 1993 y 2019- un 80 por ciento el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico, con 136 personas fallecidas en este lapso en carreteras de la Comunidad y 515 que requirieron hospitalización.

En el Día Mundial de recuerdo a las Víctimas de Accidentes de Tráfico y a sus familiares, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha recordado que, aunque se haya avanzado mucho en materia de seguridad vial, aún queda trabajo por hacer en esta materia.

Estos datos reflejan, según la DGT, que sigue siendo un “importante problema de salud pública con amplias consecuencias sociales y económicas”, por lo que “no se puede aceptar” que se normalicen los accidentes de tráfico como algo inevitable e insuperable.

Así, bajo el lema “Recuerda, apoya, actúa”, la DGT ha reforzado el compromiso de toda la sociedad española y de las administraciones y organizaciones en la lucha y concienciación de este problema social. Compromiso de “atender a las víctimas del tráfico con justicia y sensibilidad, evitando que constituyan un colectivo injustamente oculto, compromiso de luchar contra los comportamientos incívicos que tanto dolor siguen causando, compromiso de trabajar juntos por una seguridad vial humana, construida sobre el principio de la protección de las personas”.

Por ello, el “mejor homenaje y reconocimiento” que se puede hacer a las víctimas de accidentes de tráfico, a sus familiares y allegados, es "nuestro firme compromiso con el objetivo de reducir el número de muertes y lesionados graves en un 50 por ciento durante la década 2021/2030, ha apostillado la DGT.

Para recordar este efeméride diversos puntos de la Comunidad han realizado numerosos actos de homenaje. Uno de los más multitudinarios fue el que se celebró en la capital leonesa, con una ofrenda floral que la Fundación Avata de Ayuda al Accidentado llevó a cabo en la glorieta que une las avenidas Fernández Ladreda y José Aguado de la capital.

Ofrenda floral de la asociación AVATA en LeónPeío García/Ical

El colectivo, que convoca la novena edición de su jornada de recuerdo a las víctimas de siniestros viales adapta en esta ocasión su homenaje a las restricciones sanitarias por la pandemia y opta por transmitir a través de las redes sociales los actos convocados en distintas ciudades de toda España, acompañando esa celebración telemática con un minuto de silencio.

Unidad en el San Juan de Dios

Por otra parte, la Unidad de Accidentes de Tráfico del Hospital San Juan de Dios de León atiende a cerca de medio centenar de pacientes al año y roza las 2.700 consultas y 10.000 sesiones de rehabilitación. En el marco del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, el doctor Luis T. Gervás, especialista en Traumatología, explica que en primer lugar se hace una valoración, tanto médica como fisioterapéutica de la mano del doctor José Antonio Alcoba, para delimitar el alcance de las lesiones y planificar el tratamiento más adecuado para el paciente, informa Ical.

“La mayoría, ocho de cada diez, tienen lesiones leves. Muchas son contracturas derivadas de alcances por detrás”, precisa en relación a unas colisiones que acaban dañando el cuello de quienes las sufren. En este sentido, ante el latigazo cervical o una contusión lumbar el paciente es atendido de manera ambulatoria tras ser derivado por el servicio de Urgencias del propio Hospital o el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule). Así, 2019 cerró con 2.682 consultas y 9.918 sesiones de rehabilitación -972 y 3.515 en el primer semestre de 2020- frente a las 2.554 y 9.908 de un año antes.

El doctor Luis T. Gervás, especialista en Traumatología en la Unidad de Accidentes de Tráfico del Hospital San Juan de Dios de LeónIcal

“Cuando hay fracturas hay que esperar a que se consoliden antes de iniciar la rehabilitación”, pone de relieve el especialista. Así, “las más frecuentes son de muñeca, húmero y clavícula”, señala sin olvidar que en ocasiones, sobre todo en atropellos, se producen fracturas más complejas como las de pelvis y las de tibia o peroné que llevan aparejadas intervenciones quirúrgicas. A este respecto, 2019 cerró con 17 operaciones , las mismas que un año antes, mientras que el primer semestre de 2020 se registraron once.