Una silueta por cada víctima de violencia de género de este 2020

El presidente de la Diputación de Segovia pide una mayor implicación ciudadana “para no contar más”

Miguel Ángel de Vicente junto a miembros de su equipo en la Diputación con las siluetas por las víctimas de violencia de género en el Patio de Columnas de la Diputación provincialLa Razón

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer el próximo miércoles, la Diputación de Segovia ha querido promover, una campaña para concienciar y sensibilizar a la sociedad segoviana para acabar con esta lacra que durante el 2020 registra ya entre sus víctimas mortales a cuarenta y una mujeres y tres menores.

Entre ellas, tal y como recordaba el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, está Alina Erica, la vecina del Real Sitio de San Ildefonso presuntamente asesinada a manos de su expareja el pasado 15 de agosto, y que está representada en una de las treinta y ocho siluetas que hasta el próximo 27 de noviembre ocuparán el patio de Columnas del Palacio Provincial. En su intervención, el presidente explicaba que al cierre de la elaboración de la campaña aún no se habían contabilizado las tres últimas víctimas, por lo que en una de las treinta y ocho siluetas colocadas ha quedado inscrita una leyenda informativa que recuerda a las tres mujeres asesinadas más recientemente.

“Hablo en nombre de todo el Área de Asuntos Sociales cuando digo que no ha sido fácil colocar cada una de estas siluetas en este patio”, aseguraba De Vicente esta mañana en la presentación de una campaña “pensada para hacer pensar” que lleva por lema ‘Para no contar más, contamos contigo’ y que pretende reflejar con estas siluetas de cartón, del tamaño y la altura media de una mujer, las vidas que la violencia de género se ha llevado por delante a lo largo de un año calificado de “terrible” por parte del presidente de la Diputación.

Y es que, para el también titular del Área de Asuntos Sociales, “la pandemia, además de una vacuna contra el virus, ha traído la necesidad de más protección social para las mujeres, más conciencia de igualdad, más reparto equitativo de los cuidados a los enfermos o más participación de las mujeres en la toma de decisiones” y ha obligado a los trabajadores sociales de los CEAAS, que acumulan ya 108 casos atendidos a lo largo de 2020 (19 el de Cantalejo, 18 el de Cuéllar, 28 el de Prádena y 43 el de San Ildefonso), a volver la vista atrás a asuntos que parecían ya superados.

Por estos motivos, concienciar y educar en el respeto, la perspectiva de género y la convivencia en igualdad resulta más necesario que nunca, ahora que las circunstancias obligan a permanecer más tiempo en los domicilios, y, con esa finalidad, además de la colocación de estas siluetas en el patio y de la formación ‘Kilómetros de igualdad’, presentada la semana pasada, la Diputación ha organizado una serie de acciones dirigidas a vecinos de la provincia y a profesionales que, limitadas en su formato por la situación sanitaria actual, se están desarrollando durante el mes de noviembre.

Entre estas iniciativas figura el concurso de relatos cortos dirigido a participantes de las Aulas Sociales, que conocerá a sus ganadores el próximo día 25 de noviembre, o las cerca de 23 actividades grupales de prevención de la violencia de género destinadas a cerca de 258 personas procedentes, tanto de los grupos de los proyectos de intervención y desarrollo comunitario como de los siguientes núcleos de población pertenecientes a los cuatro CEAAS.

Por otro lado, los Bibliobuses y sus bibliotecarias, siempre activas y atentas a la tarea de sensibilización, también han querido sumarse a la conmemoración del 25 de noviembre y han habilitado en sus bibliotecas móviles una zona a la que han denominado “Espacio violeta móvil”, compuesta de una selección de libros y películas en los que las mujeres cobran protagonismo y muestran cómo, a pesar de los impedimentos, la lucha por alcanzar el respeto y poner fin a la violencia de género es constante. Este espacio sirve, al mismo tiempo, como homenaje a las mujeres lectoras del medio rural, quienes según las bibliotecarias “merecen nuestra admiración por los valores que saben transmitir de generación en generación, como garantía de libertad e igualdad presente y futura”.