Las restricciones reducen la tasa de incidencia y la presión sanitaria

En la última semana se rebaja en más de 60 puntos y hay 179 pacientes menos en los hospitales de la Comunidad

Cribado masivo que se viene realizando en BurgosIcal

Las duras y restrictivas medidas para frenar la expansión de virus parece que poco a poco comienzan a dar resultados. Menos contagios, menos muertes y menos ingresos hospitalarios, según los últimos datos de la Consejería de Sanidad. El toque de queda, el cierre de la hostelería, instalaciones deportivas y centros comerciales, así como el perimetral de la Comunidad, instaurados por la Junta de Castilla y León está haciendo que se rebaje la incidencia acumulada de casos diagnosticados en 14 días por cada 100.000 habitantes en la última semana en más de 60 puntos, concretamente 63, al pasar de 944 del pasado domingo a los 881, mientras que la de siete días ha pasado de 481 a 391.

Una incidencia de casos que ha caído en todas las provincias, a excepción de Burgos -donde se está realizando un cribado masivo a lo largo de esta semana-, donde se superan los 1.342 casos, mientras que Valladolid y Zamora, que superaban el millar, ya se encuentran por debajo, aunque en el caso de la primera provincia se está aún a las puertas con una cifra de 998.

La tasa de incidencia acumulada de casos de más de 65 años diagnosticados en 14 días es de 871 en la actualidad, por los 880 de hace ocho días, mientras que la tasa de positividad también se reducen al pasar de un 18,21 por ciento al 17,13 por ciento marcado en la jornada de ayer.

También se ha reducido el número de pacientes en los hospitales de la Comunidad, ya que si el pasado domingo 15 de noviembre existían 1.531 personas en planta, los datos de ayer hablan de 1.338, aunque sí que s ha producido un incremento en el número de castellanos y leoneses ingresados en las UCIs, que han aumentado desde 229 a 242.