Susto en Arévalo, tras venirse abajo la Casa Palacio de Los Montalvo, del siglo XVII

Por fortuna no hay que lamentar daños personales aunque la vivienda se encontraba deshabitada y en trámites de derrumbe por su mal estado

Derrumbe de la casa palacio de Los Montalvo en Arévalo (Ávila)
Derrumbe de la casa palacio de Los Montalvo en Arévalo (Ávila)Bomberos ÁvilaLa Razón

Susto en la localidad abulense de Arévalo después de que se haya venido abajo de forma inesperada la casa palacio de los Montalvo. Por suerte, la vivienda estaba deshabitada y en trámites de derrumbe por su mal estado, por lo que no ha habido que lamentar daños personales, y eso a pesar de la cercanía de la terraza de un establecimiento de hostelería que, como se ve en la imagen y en el vídeo, las mesas estaban vacías en el momento del derrumbe, que han quedado destrozadas.

Entre los vecinos se esperaba que esto pudiera suceder ante el mal estado que presentaba la vivienda, ya que no hace tanto ha sido acordonada una parte de la calle por causas de algún desprendimiento, amenazando con el derrumbe. De hecho, la gente solía rodear la zona por temor a que se viniera abajo el edificio como así ha ocurrido finalmente y sin que haya afectado a nadie que pasara por allí en ese momento. El suceso, según informan los bomberos sobre las once y media de la noche de ayer martes cuando la calle estaba prácticamente vacía.

La Policía Local acordonó la zona para evitar que el público pudiese acercarse peligrosamente al edificio, del que aún quedaba ayer por la mañana en pie, de forma muy inestable ya, una chimenea.

Construida en el siglo XVII y situada en la calle Arco de Ávila, la casa palacio de Los Montalvo es la última casona de ese prolífico linaje arevalense, concretamente de los Montalvo Monjaraz. El edificio, que lleva años abandonado, ya amenazaba ruina y desprendimientos en su fachada.

Se trata del segundo derrumbe que se produce en la provincia de Ávila en apenas un mes después de que el pasado 14 de septiembre, en Ávila capital, se viniera abajo un muro del antiguo convento de Las Gordilla tras un desprendimiento que, por fortuna, tampoco causó víctimas y al igual que el de Arévalo, a pesar de la cercanía de unas terrazas de un establecimiento de hostelería.

Un muro que, según Alberto Pato Martín, jefe de Bomberos de la capital amurallada, se vino abajo probablemente por la falta de mantenimiento y por el paso del tiempo.