Hispalink sitúa la economía de Castilla y León como la menos dinámica de España en 2021 y 2022 con avances del 3,6% y 4,2%

Ninguna otra autonomía bajará del 5,5% este año

Fase 1 en Ponferrada (León)
Establecimiento de Ponferrada FOTO: ana f. barredo..10076445f EFE

La Red Hispalink estima un crecimiento del 3,6 por ciento de la economía castellana y leonesa para 2021 y del 4,2 por ciento para 2022, frente a incrementos en España del 5,1 y 6,5 por ciento, en cada caso. Esos porcentajes sitúan a Castilla y León como la autonomía con menor dinamismo durante los dos años de análisis, muy lejos de la comunidad con mayor crecimiento, Baleares, que avanzará un 10,2 por ciento en 2021 y un 12,1 por ciento en 2022. Ninguna otra autonomía bajará del 4,5 por ciento en 2021 ni del del 5,5 por ciento en 2022.

La red de modelización asegtura que las expectativas de recuperación regional “se han ido debilitando a lo largo del año”, ya que en julio estimán un crecimiento para el año actual del 4,2 por ciento, en un ambiente más optimista en el ámbito nacional, para el que nuestra previsión alcanzaba el 6,4 por ciento. Desde entonces, exponen, “los riesgos se han ido inclinando del lado negativo, tanto por la escasez, básicamente especulativa, en el mercado de los componentes, que ha afectado a la industria, como por la volatilidad de los precios de la energía, que está alentando incrementos en los precios de producción”.

En este sentido, el informe facilitado a Ical, indica que los riesgos de un nuevo estancamiento, o de un crecimiento débil “han debilitado las expectativas, con su repercusión en el consumo de las familias y en la inversión empresarial”. No obtante, aseguran que “no parece haber motivos para un estancamiento estructural” y la consecuencia “ha sido una disminución de las tasas de crecimiento, que retrasará la dinámica virtuosa de la recuperación de consumo e inversión”, informa Ical.

Agregan que obviamente, el debilitamiento de la dinámica económica regional tiene también un componente de compensación, ya que hasta octubre el crecimiento anual se reforzaba porque los trimestres segundo y tercero de 2020 fueron extremadamente débiles, mientras que el cuarto trimestre de 2021 debe compararse con el correspondiente de 2020 que fue mucho más potente.

Sectores

La economía no agraria regional crecerá en el entorno del 3,9 por ciento, 1,2 puntos porcentuales por debajo del comportamiento nacional, mientras que la rama agraria podría contraerse un 0,9 por ciento ante los excepcionales rendimientos de 2020.

El crecimiento de la industria regional puede alcanzar el 3,1 por ciento en 2021, 2,7 puntos por debajo del comportamiento esperado en la rama a nivel nacional. El conjunto de los Productos Industriales mantendrá un crecimiento de un 3,5 por ciento. En concreto, son los bienes intermedios los que presentan el mayor incremento (4,3 por ciento), seguidos de los de consumo (3,4 por ciento) y de los de equipo (2,9 por ciento). Por su parte, la rama energética crecerá en 2021 un 1,8 por ciento.

En construcción, las cifras de ocupación están desacelerando, y en el corto plazo muestran ritmos negativos, si bien se espera una reactivación de las cifras de licitación de obra pública, vinculadas a los fondos europeos. Así, la actividad constructora, que se contrajo un once por ciento en 2020, recupere tasas positivas, que podrían llegar al 3,6 por ciento en el conjunto anual de 2021.

Asimismo, para los servicios, las cifras son “claramente positivas”. El sector cerrará 2021 con un crecimiento del 4,2 por ciento y a este incremento contribuyen todas las ramas que lo componen. Así, para otros servicios venta se prevé un avance del 5,1 por ciento, seguida por transportes y comunicaciones con un rebote del 4,5 por ciento y por los servicios de no mercado con una subida más moderada, del 2,3 por ciento.

Incertidumbre para el nuevo año

En cuanto al año que empieza, Hispalink pone de relive la “dificultad de valorar el entorno económico nacional e internacional”, que aumenta la “inseguridad” en el establecimiento de previsiones para 2022 en el ámbito económico castellano y leonés. No obstante, establece las cifras en el marco actualmente más verosímil, que incluiría una acción más decidida en la gestión de los fondos europeos, especialmente los NGEU, para alcanzar un 4,1 por ciento de crecimiento, con una previsión del 4,3 por ciento en la economía no agraria regional (apostando a que la rama agraria incrementará su valor añadido un 2,1 por ciento).

Esta aceleración de medio punto en el valor añadido regional resultaría de mejoras en el ritmo de la rama constructora, que podría situarse en el 6,1 por ciento, y en la industria, que, superando las dificultades en la logística actuales y mejorando las expectativas de los consumidores, podría acelerar desde el 3,1 de 2021 al cuatro por ciento de 2022, con mejoras en la dinámica de la industria de bienes de equipo y de bienes de consumo. Los servicios mantendrían los altos ritmos de crecimiento del año actual (4,2 por ciento), con aceleración del crecimiento prevista para los servicios de no mercado y transportes y comunicaciones.