Sanidad

Inteligencia artificial para optimizar el tratamiento del cáncer más letal

Un proyecto liderado desde el Río Hortega de Valladolid busca aumentar la supervivencia de los afectados por el glioblastoma, un tumor cerebral, estimada solo en 15 meses

El doctor Santiago Cepeda lidera una investigación basada en la inteligencia artificial contra este tumor cerebral letal
El doctor Santiago Cepeda lidera una investigación basada en la inteligencia artificial contra este tumor cerebral letal Jcyl

El glioblastoma es un tipo de cáncer agresivo que se genera en el cerebro o la médula espinal. Puede ocurrir a cualquier edad pero es más frecuente en adultos mayores. Su diagnóstico no es nada nuevo ya que la supervivencia de la persona afectada es solamente de quince meses. Se trata de una enfermedad rara y en los últimos 15 años apenas se ha avanzado debido a su mortalidad, el cien por cien, y al poco número de personas que lo padecen, entre tres o cuatro por cada 100.000 habitantes.

El tumor es operable, pero la "frustración" que viven los cirujanos de cirugía persiste debido a que en escaso tiempo vuelve a aparecer en distintos puntos del cerebro, llegando a un desenlace fatal, como apunta el especialista en Neurocirugía en el Hospital Río Hortega de Valladolid, el doctor Santiago Cepeda, al que acaban de conceder una beca FIS (Fondo de Investigación en Salud" del Instituto de Carlos III para un proyecto con el fin de aplicar la inteligencia artificial y anticiparse a los lugares donde se puede reproducir este tumor. El nombre de esta iniciativa es "Predicción de la rediciva tumoral en glioblastomas mediante resognancia magnética, aprendizaje automático y análisis transcriptómico. Una resección supratorial guiada por inteligencia artificial".

El propio doctor, en declaraciones a La RAZÓN, nos cuenta que una vez extraído el tumor que se ve en la resonancia, al paciente se le da quimio y radioterapia, pero "el problema es que está extendido a nivel general. No podemos ver sus límites o la gran extensión que tiene. Se restringe el tumor a la cirugía pero se sabe que hay más".

Por ello esta investigación que lidera y en el que trabaja el servicio de Neurocirugía del Centro hospitalario vallisoletano, el Instituto de Biología Molecular, el Grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Valladolid y el Machine Learning Group de la Universidad Artic de Noruega, se centra en tres fases.

Una primera, es la de utilizar un algoritmo de inteligencia artificial, con el objeto de predecir esas zonas de alto riesgo. También se plantea el uso de resonancias magnéticas y otros métodos científicos como el aprendizaje automático y otro tipo de análisis para predecir las probabilidades de reaparición del tumor una vez tratado.

Los primeros resultados están siendo óptimos. La segunda fase se centra en comprobar que esas predicciones tienen fundamento, y se analizan las muestras de tejido obtenidas de forma prospectiva, guiadas por dicho algoritmo, con el fin de que los pacientes puedan vivir un poco más.

Y ya un tercer paso, pero este más a largo plazo, se centraría en liderar un ensayo multicéntrico, donde se sienten las bases para tratar los tumores a través del mapa de probabilidad obtenido.

Un cáncer que avanza muy rápido tras el primer diagnóstico, como señala Cepeda, y sus síntomas van desde dolores de cabeza, a un empeoramiento cognitivo, pérdidas de memoria, trastornos del habla. "Buscamos más información para entender de una mejor manera a qué nos estamos enfrentando, y dejar la puerta abierta a otras vías de investigación. Cada vez vamos a tener más herramientas y vamos a ser capaces de ver lo que el ojo humano no es capaz de procesar".

De momento, ya se ha trabajado con dos pacientes en el Hospital vallisoletano, y se han enviado las primeras muestras al Instituto de Biología Molecular, y en un año se espera contar con los primeros resultados preliminares. Un avance más para ganar la batalla contra el cáncer.