Ganadería

Nace el primer ejemplar de cabra guisandesa dentro del proyecto de la Diputación para preservar la raza

Se trata de ukn proyecto impulsado por la Diputación de Ávila

Primer ejemplar de cabra guisandesa dentro del proyecto de la Diputación para preservar la raza
Primer ejemplar de cabra guisandesa dentro del proyecto de la Diputación para preservar la razaDiputación de ÁvilaDiputación de Ávila

El proyecto de preservación de la cabra gusandesa, impulsado desde finales de 2023 por la Diputación de Ávila, ha dado sus primeros frutos con el nacimiento del primer chivo -cría- de esta raza en el municipio abulense de Bohoyo, en la vertiente norte de la Sierra de Gredos.

Este proyecto nació a principios del pasado mes de octubre por parte de la institución provincial abulense y la Asociación de Criadores de Caprino de Raza Verata (ACAPRI), con el objetivo de preservar esta raza caprina abulense en peligro de extinción, de la que quedan en torno a 250 ejemplares.

Según ha informado la institución provincial abulense, la primera cría nació a finales de febrero de 2024 en el municipio de Bohoyo, donde José Ignacio Romero Trillo, pastor y presidente de la entidad conservacionista, tiene los ejemplares de esta raza autóctona abulense.

En este sentido, el presidente de la Diputación abulense, Carlos García, se trata de "todo un hito" para este proyecto de recuperación que se esta impulsando conjuntamente y del que las dos entidades involucradas están "muy satisfechas" por lo que significa de "mantenimiento de la biodiversidad a través de la puesta en valor de oficios ancestrales, sostenibles y propios".

Hasta ahora no se había registrado ningún nacimiento en el rebaño de la Diputación, lo que convierte a la llegada de 'Orejitas' o 'Esperanza', los nombres entre los que se debate el ganadero, en un "acontecimiento importante para la conservación de la raza guisandesa".

Según el pastor, el rebaño se encuentra ubicado en la zona norte de Bohoyo, donde se lleva a cabo un manejo extensivo del pastoreo con el objetivo de "prevenir incendios forestales y promover un desarrollo sostenible en la zona".

Además, ACAPRI implementa programas educativos dirigidos tanto a niños como a adultos, para "concienciar" acerca de "la importancia del mundo rural", fomentando un estilo de vida "en armonía con el medio ambiente".

Carlos García señala que tanto la Diputación de Ávila, como ACAPRI trabajan "con compromiso por la protección del medio ambiente, el freno a la despoblación rural y el fomento de un desarrollo sostenible con visión a largo plazo".

Por su parte, José Ignacio Romero señala que su objetivo es "pastorear un rebaño estable y próspero, que no solo garantice la supervivencia de la cabra guisandesa, sino que también contribuya a la generación de empleo y a la revitalización de zonas rurales".

El convenio entre la Diputación y ACAPRI para la recuperación de la raza tiene una duración inicial de tres años, con posibilidad de renovación anual, lo que "pone de relieve ese compromiso a medio y largo plazo de todas las partes involucradas en este loable esfuerzo por preservar el patrimonio natural, socioeconómico y cultural de la provincia de Ávila", apunta Carlos García.

Este proyecto de recuperación de la cabra guisandesa comenzó en mayo de 2023, a partir del impulso del Área de Desarrollo Rural de la Diputación, cuando Romero Trillo recibió un primer lote de cinco cabras procedentes del Centro de Recuperación de Razas Autóctonas de Castilla y León (OVIGEN), ubicado en Zamora.

"El objetivo es garantizar la pureza genética de la raza mediante un exhaustivo estudio y la reproducción de todas las hembras del rebaño que asegure la calidad de los nuevos ejemplares", explica García.

Ahora se está a la espera la llegada de un tercer lote de nueve cabras, que "consolidará el compromiso con la preservación de esta emblemática raza autóctona de Ávila".

La Asociación Guisandesa (AGIS), registrada en la Junta de Castilla y León hace medio año, se puso en marcha para preservar esta raza autóctona, promoviendo su difusión y consiguiendo que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPAMA) reconozca que esta raza se encuentra en peligro de extinción.

Se trata de un paso más en el objetivo marcado por la institución provincial de recuperar esta raza que actualmente cuenta con unas 250 cabezas, de las cuales la Diputación cuenta actualmente con 14 ejemplares propios: 9 en la finca "El colmenar", de la corporación provincial, y otros 5 en el municipio de Bohoyo.

A esta cifra se sumarán otras nueve cabras que en el momento del registro, se encontraban pendientes de ser recepcionadas.

Según comentó meses atrás el gerente de ACAPRI Servicio Ambientales, Ignacio Romero, los ejemplares de esta raza son un "referente en carne y leche", además de ser unos animales "muy sociables y cariñosos".