Patricia Gibney: «La realidad siempre es más terrible y cruel que cualquier novela negra»

La escritora irlandesa presenta en el BCNegra el quinto caso de la inspectora Lottie Parker, último fenómeno de la novela criminal

La escritora Patricia Gibney
La escritora Patricia GibneyMiquel Gonzalez

La vida siempre saca lo mejor y lo peor de cualquier ser humano. La irlandesa Patricia Gibney perdió a su marido con un cáncer fulminante y decidió empezar a escribir para intentar soportar el duelo y la depresión. La novela negra se convirtió en su refugio y la inspectora Lottie Parker en una especie de alter ego con el que proyectar su propio sufrimiento y buscar armas con el que superarlo. El personaje también era viuda reciente como ella, también tenía tres hijos adolescentes como ella, e investigaba el lado más oscuro y doloroso de la vida, prácticamente como ella. El dolor no desapareció, pero sí una vocación que la ha convertido en la nueva gran dama de la novela criminal. En apenas cuatro años ha escrito ocho novelas de la serie Lottie Parker y ya ha seducido a más de un millón de lectores en quince países. Ahora regresa con «No digas nada», (Principal de los libros), sin duda el mejor título de la seriePorque la novela puede inspirarse en la vida real, pero cuando surge del dolor real es todavía mejor..

–¿Parece que quiere que Lottie Parker tenga que superar dramas cada vez más difíciles?

- Cuando escribí el primer título, no sabía que iba a escribir una serie, así que volqué todo lo que sentía que era importante sobre el personaje, su forma de luchar contra el duelo y la depresión, su relación con sus hijos, con su trabajo, con los horrores que tiene que investigar. Pero firmé un contrato por cuatro libros y en seguida vi que tenía que hacer crecer el personaje y descubrir quién es.

– En este caso, la inspectora se enfrenta al asesinato de niños amigos de su hijo. ¿Le atrae llevar a Parker hasta el paroxismo?

– En las próximas aventuras si que he dejado a su familia más en segundo plano porque sí que es cierto que hay un límite en la capacidad para sufrir, pero aquí sí que se enfrentará a su reto más difícil.

– Muestra la difícil relación con su hijo y cómo su falta de comunicación puede provocar hasta una tragedia.

- A Lottie le ocurre lo que me pasó a mí. Estaba tan concentrada en mi propio dolor tras la muerte de mi marido que no me di cuenta que las personas a mi alrededor también estaban sufriendo. No fue hasta tres años después de la tragedia que me di cuenta que mi hijo, de doce años, sufría una depresión. Lottie tendrá que levantar la cabeza de sí misma para poder resolver el caso.

– No es la primera vez que sitúa a los niños como el centro de la tragedia y los efectos de los abusos afectan absolutamente todo.

– Soy de Irlanda y en los 80 y 90 empezaron a salir a la luz todos estos casos de abusos a menores dentro de la Iglesia y al venir de una familia católica sentí una gran furia, como si me hubiesen afectado a mí personalmente. Supongo que esta repulsión se ha quedado en mi subconsciente y siempre sale de alguna manera y otra en mis novelas.

–¿La realidad siempre es el motor de su inspiración?

- Sí, por supuesto, pero de una manera indirecta. La realidad es siempre más terrible y cruel que cualquier novela negra. Al escribir esta novela, por ejemplo, tenía en mente un caso absolutamente truculento, que dibujaba a la perfección las dinámicas que se crean en los pequeños pueblos y comunidades rurales que yo quería describir. Una mujer tuvo un hijo con un hombre casado, pero murió en el parto y su familia ocultó el cadáver para que no se hablara de ello. El problema fue que en ese mismo momento apareció un recién nacido muerto y la policía, como había visto a la mujer embarazada, la acusaron de matarlo, a pesar de que aquel no era su hijo.

– Ha escrito coho novelas en apenas tres años, ¿quiere batir un récord?

– No, lo que pasa es que no quiero que Lottie Parker envejezca, así que intentó dar elipsis a sus casos de entre tres y seis meses y así puedo desarrollar mejor al personaje.

–¿Y le ha sorprendido el éxito que ha tenido el personaje y sus novelas?

- Claro, no dejo de pellizcarme todos los días para asegurarme que no es un sueño. La verdad es que te llaman a festivales como el BCNegre en Barcelona y te encuentras con estos escritores y hay una voz en tu cabeza que te llama impostora todo el rato. Sólo puedo estar muy agradecida.

– ¿Ha podido conocer a algunos de los escritores que admiraba como lectora en festivales como el BCNegre?

– Sí, conocí a Lee Child. He leído sus 22 libros de la serie de Jack Reacher con pasión. Y luego lo conoces y hablas con él, lo ves fumando sin parar y ves que es una persona normal que tiene que sentarse en frente de un ordenador como tú y pensar lo que escribir y eso te ayuda a relativizar todo y darte valor.

– ¿Y qué nos queda por descubrir de Lottie Parker?

– En el último caso la enfrento con un hombre acusado erroneamente de un asesinato, pero que quizá es culpable de cosas muhco peores. Todavía tengo muchas cosas que descubrir del personaje.