Mas confirma que se queda en el PDeCAT y rechaza volver a la primera línea política

“No puedo acabar mi trayectoria política en un proyecto que puede llevar a la separación", asegura cerrando la puerta a integrarse en Junts, la nueva formación de Carles Puigdemont

Tras semanas de silencio y en plena crisis interna del espacio postconvergente, el expresident Artur Mas ha hablado hoy por primera vez en público para confirmar que se queda en el PDeCAT -"yo no me muevo de donde ya estaba"- y para rechazar un regreso a la primera línea política, en el aire desde que terminara su inhabilitación el pasado mes de febrero por la consulta del 9-N. “No volveré”, ha confirmado en una rueda de prensa en el Palau Robert de Barcelona y en la que ha dejado muy claras sus intenciones: “No quiero ningún cargo de Gobierno, no quiero protagonismo de partido. Quiero subrayar mi perfil institucional de expresidente de Cataluña”. El expesident, por tanto, se posiciona al lado del partido y se distancia de su sucesor, Carles Puigdemont, al que lanza varios dardos a cuenta del choque interno.

Artur Mas, quien ha dicho sentirse “triste, decepcionado y enfadado”, ha asegurado que mantiene el carné del PDeCAT y no se integrará en el proyecto de Junts de Carles Puigdemont porque no quiere sumarse “a un proyecto que puede llevar a la separación” interna de su espacio político. “No quiero acabar mi trayectoria política avalando una separación”, ha zanjado tras repasar su carrera y recordar que él viene de la tradición convergente citando incluso el proyecto de la Casa Gran del catalanisme que impulsó antes del viraje soberanista emprendido con CDC. Es decir, achaca al nuevo proyecto el riesgo de ruptura postconvergente aunque pide limitar daños.

“No quiero estar en ninguna lista electoral ni en posiciones de salida. Me quedo en el partido y ayudaré, pero siempre desde un segundo plano”, ha remarcando recordando en varias ocasiones que quiere alejarse de la dinámica electoral en la que están inmersas las distintas formaciones en Cataluña. El expresident, eso sí, ha reivindicado en varias ocasiones que quiere luchar por la “unidad” del proyecto y “del espacio” postconvergente para evitar “in extremis” la ruptura total -"confío en que no se producirá, pero cada vez estamos más cerca"- y ha asegurado que no hará nada que le confronte con Puigdemont.

“No veréis una pelea política, no quiero participar de operaciones contra Puigdemont más allá de si estoy o no de acuerdo con él”, ha asegurado. Sin embargo, Mas le ha lanzado varias críticas veladas -"yo no me he movido, otros sí" o “el PDeCAT no es una fórmula caduca”- y ha optado por seguir buscando fórmulas de consenso hablando incluso de la vía de la coalición electoral.

Al margen de confirmar que no volverá a la primera línea política y que sigue en el PDeCAT y no con Junts, el expresident de la Generalitat también ha aprovechado la comparecencia para mostrar su desacuerdo con la remodelación del Govern de Torra, que se saldó con la salida de Àngels Chacón y la desaparición del partido en el Ejecutivo catalán. Mas ha repetido en varias ocasiones que los cambios no son “neutrales” ni “gratuitos” y ha indicado que si eran para fortalecer al gabinete ante el coronavirus deberían haber afectado también a Esquerra.

El escenario escogido por el exlíder de CDC demuestra sus intenciones de cara al futuro: los jardines del Palau Robert de la capital catalana, edificio en el que tiene su despacho y oficina como expresident de la Generalitat.