Un comité de expertos urge 5.000 millones de euros en cinco años para poner al día la sanidad catalana

Los especialistas, entre los que hay epidemiólogos como Trilla o Campins, libran a Torra una hoja de ruta para solventar déficits históricos del sistema de salud acentuados por la pandemia

Cuando el recuerdo del confinamiento y del aplauso de las ocho de la tarde estaba más fresco, el president de la Generalitat, Quim Torra, pidió a un grupo de expertos en gestión sanitaria, médicos y enfermeras que redactara una hoja de ruta con los cambios estructurales que necesita el sistema sanitario catalán para ponerse al día y responder a nuevas necesidades sociales. Hace años que médicos, enfermeras, auxiliares y usuarios reclaman mejoras. Sin ir más lejos, los médicos internos residentes (MIR) han iniciado hoy un paro de tres días para denunciar, entre otras cosas, que los centros sanitarios catalanes se han deteriorado desde el inicio de la pandemia. Ni la sanidad ni la educación se han recuperado aún de los recortes que sufrieron entre 2010 y 2014. Artur Mas concentró el grueso de sus recortes en el gasto sanitario Los presupuestos de Salud sufrieron unos recortes de unos 1.500 millones de euros -2010 cerró con un gasto sanitario de 10.299 millones y el presupuesto estimado para 2020 era de 9.784 euros sólo que entonces la población era de 7.462.044 y ahora es de 7.727.029 personas- . Pero el comité de expertos, que esta mañana ha librado su guión para modernizar la sanidad catalana a Torra, cifra en algo más el dinero que se necesita para equiparar el sistema sanitario catalán al de sus vecinos europeos en cinco años. Pide una inversión de 5.000 millones de euros en los próximos diez años.

Estos 5.000 millones son sólo la primera de las 30 propuestas del documento que los especialistas han librado el gobierno catalán para mejorar el sistema público de salud y que ahora un comité interdepartamental deberá estudiar y decidir si son factibles.

El documento empieza con un reconocimiento al modelo sanitario catalán, basado en el universalidad de la asistencia, la financiación a través de los impuestos, la gratuidad, la equidad y la apuesta por aprovechar recursos de titularidad pública o privada para que el acceso a la salud sea un derecho. Pero tal y como reconoce el gerente del Hospital Sant Joan de Déu, Manel del Castillo, se trata de un modelo que se redactó hace más de 30 años y ha quedado obsoleto. El doctor Trilla, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic, que ha participado junto a otros especialistas en la redacción de esta hoja de ruta, ha admitido en un contacto informativo tras entregar el documento a Torra que el impacto de la Covid-19 queda reflejado en un texto que recoge demandas históricas que la pandemia ha acentuado.

Para poder dedicar más recursos económicos a aumentar las plantillas a infraestructuras y políticas de salud pública, reclaman no malgastar al fondo de ayuda de la Unión Europea. Pero sólo con dinero no se van a solucionar todos los males, hay que saber cómo invertirlo. La covid ha descubierto una salud pública infrafinanciada. Los expertos coinciden en que hay que potenciarla como herramienta de prevención y de promoción, así como reforzar la vigilancia epidemiológica con información a tiempo real para hacer frente a nuevas emergencias de salud pública. En este punto tiene un papel destacado la inteligencia artificial y otras disciplinas como la ciencia de los datos. Apuesta por adecuar el papel de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña (AQuAS) para que tenga capacidad para tomar decisiones basadas en la evidencia.

Durante los peores días de la pandemia, también se demostró que los hospitales funcionaron con agilidad dejando más margen a sus gestores. Por eso, ahora reclaman avanzar hacia un modelo de gestión pública moderna y orientar a los centros hacia la mejora de resultados. Del mismo modo que reclama más autonomía para los centros médicos, reclama mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Otro punto en el que hace hincapié es desarrollar un modelo asistencial integrado con los servicios sociales para atender a enfermos crónicos.ç

Otra vieja demanda es reforzar la atención primaria. Dotarla de recursos humanos y económicos y darle más autonomía. Para ellos proponen implementar un modelo de pago de la atención primaria vinculado al número de ciudadanos asignado, a la capacidad de resolución y resultados en salud.

De la misma manera que piden inversión en asistencia, reclaman inversión en investigación e innovación. Aumentar la financiación por cápita en investigación hasta situar Cataluña al nivel de Holanda o Alemania. Para ello, hablan de potenciar el papel de la sociedad civil en políticas de investigación. Y todos estos cambios serán más fáciles si van de la mano de un transformación digital verdadera. La pandemia ha demostrado que los canales digitales de comunicación en salud funcionan.