Puigdemont, Mas y Torra contraprograman la visita del Rey a Barcelona con un acto conjunto

Comparecerán juntos desde Perpiñán (Francia) a la misma hora que el Monarca en Barcelona

Si partidos y entidades independentistas preparan un recibimiento hostil en la calle al Rey Felipe VI, los últimos tres expresidents independentistas apartados por la Justicia, Carles Puigdemont, Artur Mas y Quim Torra, han convocado un acto para contraprogramar la visita del Monarca. Los tres comparecerán en una rueda de prensa mañana a las 11.30 horas desde Perpiñán (Francia), justo a la misma hora que está fijado el acto que presidirá el Rey y en el que intervendrá con un discurso.

La comparecencia está convocada en la Casa de la Generalitat en Perpiñán y será retransmitida por TV3. El acto permitirá unir a los tres expresidents poco después de la inhabilitación de Torra, pero también en un momento en que las diferencias se han empezado a manifestar de forma visible. El nuevo proyecto de Puigdemont (JxCat) ha desencadenado la ruptura con Mas, que se ha quedado en el PDeCat y se ha mostrado crítico por la operación de su sucesor en la Generalitat.

Mientras tanto, Torra, con quien también ambos mantienen diferencias pese a que han sido menos manifiestas -de hecho, uno de los puntos de fricción han sido las elecciones, aunque finalmente el expresident cedió y escogió el camino que marcó Puigdemont en lugar de convocarlas para este mes de octubre como tenía previsto-, ha rechazado sumarse a ningún proyecto partidista y ha optado por mantener la neutralidad en el seno del independentismo.

Con este acto convocado con menos de 48 horas de antelación, los tres expresidents muestran también su rechazo al Rey, que se ha convertido, en estos momentos, en el mayor objetivo del independentismo. El movimiento separatista ha puesto en el punto de mira al Monarca como vía para desgastar a España y ha impulsado campañas contra la Casa Real -como la de Òmnium, que incluye una querella y acciones en Suiza-, así como una protesta que ha movilizado al independentismo más que nunca durante estos meses de pandemia -ni la Diada ni el 1-O generaron un grado de movilización entre partidos y entidades-.