“Formar parte de la Alianza es pertenecer a un grupo de los mejores hospitales de Europa”

Entrevista al gerente del Hospital Vall Hebron, Albert Salazar. Tras entrar a formar parte de la prestigiosa red, el responsable destaca las posibilidades en investigación y gestión que se abren ahora

El gerente del Hospital Universitario Vall d’Hebron, el doctor Albert SalazarVALL HEBRON

El jueves se hizo oficial la inclusión del Hospital Universitario Vall d’Hebron en la Alianza Europea de Hospitales Universitarios, un proyecto que permite a nueve centros de referencia europeos compartir conocimientos y trabajar de forma conjunta en proyectos de investigación, ensayos e iniciativas novedosas.

-¿Qué es la Alianza Europea de Hospitales Universitarios? ¿En qué consiste? ¿Cuál es su fin?

-En el año 2017, nosotros y el Karolinksa University Hospital de Estocolmo empezamos a hablar sobre esta iniciativa y al poco tiempo se unieron siete hospitales europeos más -la Assistance Publique - Hòpitaux de Paris, Charité Universitatsmedizin de Berlín, Erasmus MC de Roterdam, Ospedale San Raffaele de Milán, King’s Health Partners de Londres, el UZ Leuven de Lovaina y AKH Wien & MedUni Wien de Viena. Sin embargo, no fue hasta ayer que la Alianza se ha formalizado como entidad jurídica en Europa. Nosotros necesitábamos que, al ser un hospital público, el Gobierno de la Generalitat nos autorizara formar parte de ella y esa autorización ya la tenemos. En cualquier caso, durante los tres últimos años, los nueves hospitales que integramos la Alianza ya hemos trabajado de forma conjunta, a través de grupos de trabajo de expertos, en varios temas de diferentes ámbitos, como el de la investigación, los ensayos clínicos, la gestión... El objetivo principal es que, el ir juntos, nos da una gran potencia: sumamos conocimiento, compartimos datos sobre procesos asistenciales y gestión, contamos con una plataforma de ensayos clínicos, tenemos una mayor capacidad para reclutar pacientes para dichos ensayos... Además, la Alianza nos coloca en un nivel que nos permite acceder a lugares de decisión e influir en temas de la Comisión Europea.

- ¿Qué centros pueden formar parte de esta alianza y cuál es el procedimiento para hacerlo?

-Los criterios para que un hospital pueda formar parte de la alianza son básicamente: que sea un centro de referencia en su país, que cuente con más de mil camas, que sea universitario y que tenga una alta especialización. La Asamblea de la Alianza será quien decida qué centro que aspira a formar parte de ella puede entrar y cuál no, pero por ahora hemos valorado que durante los dos próximos años no va a entrar ninguno más. En cualquier caso, la idea es que en un primer momento solo habrá un centro por Estado, porque queremos que haya representación del máximo número de países europeos.

- ¿Qué supone la participación de Vall d’Hebron en la Alianza para el propio centro y para la sanidad catalana?

-Es formar parte de un grupo de excelencia en el que compartes conocimientos e inquietudes sobre temas de investigación, de gestión... con los mejores hospitales de Europa, en los que hay mucho talento en diferentes áreas. Nos permite sumar y posicionarnos estratégicamente para poder avanzar en diferentes ámbitos. Y todo esto tiene repercusión en los paciente, ya que algunos podrán entrar en ensayos clínicos, beneficiarse de las últimas novedades en tratamientos o diagnóstico, acceder a nuevas terapias, como por ejemplo las relacionadas con las células CART...

- ¿Qué puede aportar el pertenecer a la alianza en el actual contexto de la pandemia? ¿Qué puede aprender Vall d’Hebron de otros centros miembros y viceversa?

-Lo que nos pasa a nosotros en lo relativo a la pandemia, también les pasa a ellos y hay una transferencia de conocimiento que si no estás en grupo es más difícil. Puedes tomar ideas de primera mano y al momento de lo que están haciendo otros hospitales de otros países. Por ejemplo, con la primera ola llevamos a cabo una transformación del hospital en muy poco tiempo para poder dar respuesta al elevado número de enfermos críticos y pasamos de tener 56 camas de UCI a tener 200 para poder incluso pasar a las 300 si era necesario. Aquello sorprendió al resto de hospitales miembros de la alianza. Otro ejemplo, hemos debatido sobre el papel de los tests de antígenos rápidos y todos creemos que es clave una extensión rápida de éstos. Hemos coincidido en que implementarlos es una prioridad, sobre todo en la Atención Primaria, porque así se saca presión a las pruebas de PCR.