La Navidad de terciopelo venenoso de Lana del Rey

La mediática cantante regresa con un disco digital de estándares clásicos estadounidenses

La diva del Pop, Lana Del Rey

En los próximos meses habrá ración doble de la angustia aterciopelada de Lana del Rey, una de las cantantes que menos indiferencia ha provocado en los últimos años. Por una parte, se ha confirmado que el esperado disco en estudio con nuevo material de la artista de Nueva York, “Chemtrails Over the Country Club” aparecerá en marzo. Llega con retraso por, obviamente, complicaciones con la fabricación de vinilos en plena pandemia. El hasta ahora último álbum, “Norman Fucking Rockwell”, ha puesto el listón bastante alto si se compara con su material posterior a “Ultraviolence”. “Let Me Love You Like a Woman” es el buen single de adelanto.

Para dicha de sus millones de fans, Lana tiene preparado para antes de Navidad otro álbum, en este caso de clásicos estadounidenses. Se desconoce aún el contenido y el título pero si uno piensa en los grandes estándares de Irving Berlin y Cole Porter, por ejemplo, le van como anillo al dedo pese a su condición de heroína posmoderna. Se conoce también que se incluirá alguna pieza de la Reina del Country, Patsy Cline. Ese sonido tan añejo de la cantante y del estilo puede ser más que ideal para Lana y su peculiar mundo. Lo más probable es que se lanze solo en formato digital, y que esté disponible en la fecha adecuada, el 25 de diciembre.

El disco anterior, “Norman Fucking Rockwell” resultó un éxito a todos los niveles, incluido el de crítica. Sin alcanzar, eso si, su estratosférico nivel mediático y viral conseguido con su segundo disco, “Born to Die”, de 2012. Todo el mundo vio, y disfrutó, los video clips de “Born to Die” y “Video Games”, con esa indescriptible amalgama musical tan bella, elegante, decadente, orquestal y sensual.

No debe sorprender que Eliabeth Woolridge Grant, que ahora tiene 35 años, publique música de estas características. Pese a que seguramente es lo mejor que ha sonado en la pasada década en los locales más coolfashion de cada ciudad, sus clips, imagen y estética recuerdan bastante, y en muchos momentos, a los Estados Unidos de las décadas 50 y 60. Solo es necesario observar sus cortes de pelo en los primeros videos que publicó.

Es evidente que con los años la música de Lana ha evolucionado. Para algunos ha perdido su carácter orquestal fascinante decadente, y que encajaría de maravilla acompañado de los arreglos instrumentales de Angelo Badalamenti, compositor de las hipnóticas bandas sonoras de David Lynch. Ahora es quizás más pop clásico, dibujando un interiorismo más terrenal. Algo se ha perdido en el camino.

Su explosión viral, como pocas veces se ha visto en estos últimos años en la música popular, llegó en 2011, con los vídeos de “Born to die”, “Blue Jeans” y “Video Games”. Una calidad y originalidad fuera de toda duda, un estilo orquestal y romántico difícil de definir y su personalidad consiguieron un público de lo más variopinto, desde adolescentes hipermodernos a rockeros.

La buena racha se alargó también en 2013, tras el lanzamiento de su LP “Born to Die”. La neoyorkina publicó versiones tan buenas como “Chelsea Hotel” de Leonard Cohen y “Summer Wine” de Lee Hazlewood, además de otro éxito propio, “Young and Beautiful”. álbum.

Para su nuevo disco, “Ultraviolence”, Lana contontra a Dan Auerbach, miembro de The Black Keys. Un nuevo guiño alternativo e independiente. Grandes canciones como “West Coast” y “Shades of Cool” mantuvieron el buen nivel artístico, y también el comercial.

La cantante no perdió el tiempo, y entre 2015 lanzó los discos “Honeymoon” y “Lust For Life”, correctos y con menos repercusión mediática. También tuvo tiempo de girar con nada menos que la ex femme fatale del Rock, Courtney Love. A partir de ahí, lanzó diversas canciones en 2019 que no pertenecían a ningún disco, entre ellas “Doin 'Time”, versión de Sublime, y un sencillo conjunto de dos partes, “Fuck It I Love You” / “The Greatest”. Además, editó “Violet Bent Backwards Over the Grass” , un libro de poesía. “Norman Fucking Rockwell”, que le valió la nominación al Grammy por Mejor Interpretación Vocal, tendrá doble sucesor muy pronto.