SOS ciudadano: ¿cómo votar?

Las residencias, los colegios, el voto por correo y la restauración, protagonistas. Seis afectados toman la palabra ante la cita electoral más incierta

Las residencias, los colegios,       el voto por correo y la restauración, protagonistas. Seis afectados toman la palabra ante la cita electoral más incierta
Las residencias, los colegios, el voto por correo y la restauración, protagonistas. Seis afectados toman la palabra ante la cita electoral más inciertaMiquel GonzálezShooting

La Justicia confirmó ayer la celebración de las próximas elecciones catalanas el 14 de febrero, en plena tercera oleada de la pandemia, con una media de más de 3.000 contagios diarios, las UCI tensionadas y el proceso de vacunación recién empezado y con la incertidumbre de los retrasos en el suministro de las dosis de Pfizer y AstraZeneca. A dos semanas de acudir a las urnas, son muchos los interrogantes que se abren y múltiples los sectores afectados. ¿Qué hacer con los mayores que viven en residencias? ¿Cómo funciona el voto por correo? ¿Quién debería acudir a las mesas?

Los ciudadanos oscilan entre el miedo y la indignación por la prematura convocatoria de los comicios y los peligros que esconde la jornada. Mientras la comunidad mantiene algunas de las restricciones más duras ante la pandemia –los bares y restaurantes sólo pueden abrir cuatro horas al día repartidas hasta mediodía, los comercios no esenciales deben cerrar el fin de semana y no se puede salir del municipio si no es por motivo justificado– hasta 5,5 millones de catalanes están llamados a las urnas el próximo 14-F.

Un médico, un profesor, un cartero, una restauradora, una ciudadana citada para estar en una mesa electoral y un representante del personal de residencias explican a este diario cómo afrontan la jornada desde su experiencia, sus temores ante el riesgo de contagio, cómo se debería organizar la cita electoral en plena pandemia y los peligros ante el coronavirus. También comparten las críticas por tener que compaginar las restricciones con los comicios.

El voto por correo está en marcha. La Generalitat, por su parte, ultima estos días un protocolo para garantizar la seguridad en los recintos y colegios electorales frente al escepticismo y el temor de la ciudadanía. En el horizonte del 14-F aparece el fantasma sobre una posible abstención que puede acabar siendo determinante en colectivos como las residencias de gente mayor o los contagiados y contactos estrechos.

Luis Navarro, cartero
Luis Navarro, cartero Miquel González Shooting

Luís Navarro, cartero y miembro del CSIF: «No es el momento de celebrar unas elecciones»

«Miedo siempre da y más cuando como nosotros eres un servicio esencial. Los carteros de reparto tienen que ir a los domicilios sin saber dónde te metes o que hay al otro lado de la puerta. No podemos hacer otra cosa que obedecer porque somos un servicio público pero considero que no es el momento de celebrar nada. Antes entregábamos la documentación para el voto por correo, ahora también esperamos a que se ejerza el derecho a voto, por lo que el riesgo para nosotros es mayor. Además el refuerzo de contratación para las elecciones es insuficiente»

Myriam Rocabert
Myriam RocabertMiquel González Shooting

Myriam Rocabert, convocada a una mesa electoral: «Creo que es un riesgo que no tengo que asumir»

Myriam Rocabert hace apenas dos meses que ha cumplido los 65 años y ello le da derecho a eximirse de acudir a la mesa electoral, algo que para ella es un verdadero alivio porque considera que sería exponerse a un contagio que lleva meses evitando cumpliendo con todas las medidas de prevención y seguridad. «Creo que es un riesgo que no tengo que asumir. Convocar a una persona de 65 años no tiene ningún sentido, sería más lógico que llamaran a personas más jóvenes, que tienen menos riesgo de enfermedad grave», señala Myriam.

Vicente Botella, responsable de residencias
Vicente Botella, responsable de residenciasMiquel González de la FuenteShooting

Vicente Botella, presidente de la patronal de pequeñas y medianas residencias, Upimir: «La abstención podría llegar al 80-90% entre los residentes»

«La abstención entre los residentes podría llegar al 80-90%», vaticina Botella mientras reflexiona sobre la dificultad de que la gente mayor pueda acudir a votar en medio de la campaña de vacunación. «Muchos han recibido la primera dosis, pero la segunda aún no, y no se puede arriesgar», señala. Es el caso de su madre, una mujer de 98 con buen estado de salud pero aún sin la inmunidad. Responsable de la patronal de pequeñas y medianas residencias, Upimir, y médico en varios centros, critica: «Una vez más y por desgracia, la gente mayor es la que sale más perjudicada».

Pol Solé, profesor
Pol Solé, profesorMiquel González de la FuenteShooting

Pol Solé, profesor de instituto: «Es una broma que se permita la movilidad para ir a un mitin»

«Tengo ideas contradictorias. Me apetece ejercer el voto pero, por otro lado, escuchas los consejos de los especialistas y veo cómo mis hijos no pueden hacer actividades extra escolares y resulta que ese día, vamos a movilizar a toda Cataluña. Es contradictorio. Para la población que ejerce el voto, quizás, no hay tanto riesgo pero sí para quienes están en las mesas. Me parece una broma que se permita el movimiento entre municipios para ir a un mitin. Es una excepción muy rara. A día de hoy, la pandemia lo tapa todo, también el debate político. Solo se habla de coronavirus»

Jordi Vila, doctor
Jordi Vila, doctorMiquel González de la FuenteShooting

Jordi Vila, médico: «Creo que la abstención será alta por el miedo a infectarse»

El jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Clínic, el doctor Jordi Vila, cree que, desde un punto de vista epidemiológico –sin hacer valoración política–, habría que «retrasar, como mínimo, un mes» las elecciones, aunque confía en que se podrá ir a votar con seguridad. También plantea que se podía haber seleccionado para las mesas electorales a gente que hubiera pasado el coronavirus porque disminuiría el riesgo de contagio y alerta: «Creo que la abstención será alta por el miedo a infectarse. Ya lo notamos en el hospital durante la primera ola. La gente no venía».

Melissa Privitera, dueña de un restaurante
Melissa Privitera, dueña de un restauranteMiquel Gonzalez de la FuenteShooting

Melissa Privitera, propietaria del restaurante Amélie: «Es una falta de respeto, estoy indignada»

«Para mí el problema no es que se celebren las elecciones el 14 de febrero o cualquier otro día, sino que, si se pueden hacer esas elecciones y se puede acudir a los mítines políticos, también se debería poder ir a tomarme un café a un bar», denuncia Melissa Privitera, propietaria del restaurante Amélie, en Barcelona. «Me parece que es una falta de respeto y estoy profundamente indignada», constata esta restauradora, quien carga contra la contradicción de permitir la movilidad para ir a actos electorales mientras la restauración sigue cerrada.