Cuando Martin Luther King escribió a Sammy Davis Jr.

Sale a subasta una importante misiva del líder de los derechos civiles al célebre actor y cantante

Una imagen icónica de Martin Luther King jr. durante la marcha de Washington
Una imagen icónica de Martin Luther King jr. durante la marcha de WashingtonAP

Martin Luther King Jr. contó con el apoyo de algunas de las personalidades del espectáculo más destacadas de su tiempo en la lucha por los derechos civiles. Esa batalla justa y que tenía el pacifismo como única arma hizo que muchos se sumaran a su causa, entre ellos uno de los grandes nombres del mundo del espectáculo, uno de los pocos negros respetados en su campo por aquellos años. Se llamaba Sammy Davis Jr. y fue un extraordinario cantante, actor e imitador, pero también alguien extraordinariamente preocupado por lo que pasaba con sus compañeros de raza en Estados Unidos.

Buena prueba de ello es un extraordinario documento que sale ahora a subasta en RR Auctions, una extensa misiva que el pastor dirigió a su amigo en Hollywood. Está fechada el 28 de marzo de 1981. Para comprender su contenido tenemos que mirar un poco atrás. Un año antes de la redacción de la misiva, King había sido encarcelado tras una sentada en los grandes almacenes Rich en Atlanta. Unos meses antes se había reunido con el candidato demócrata John F. Kennedy, presidente en el momento de escribir a Sammy Davis Jr.

En la carta, King agradece que el intérprete hubiera organizado un acto para recaudar fondos. «Los interminables problemas generados por nuestro gran Movimiento de Libertad sólo se pueden comparar con un río que nunca deja de fluir. Afortunadamente, su progreso también es como un río. Lenta, pero seguro e implacablemente, el Movimiento sigue avanzando con insistencia, paso a paso. En mi opinión, uno de esos pasos fue el histórico asunto del Carnegie Hall el 27 de enero, que usted inició y organizó personalmente, y que luego coronó con su asombroso arte».

El reverendo no olvida que «no hace mucho tiempo, era costumbre que los artistas negros se mantuvieran al margen de la lucha por la igualdad, en la creencia de que el ejemplo de su éxito personal era en sí mismo una contribución, ya que ayudó a refutar el mito de la inferioridad de los negros». Pese a todo, las cosas empezaban a cambiar en ese momento, con la implicación de «nuestros grandes artistas negros» y que en 1961 «sienten que esta es una posición esencialmente defensiva que no satisface las necesidades de nuestro tiempo cuando el pueblo negro en su conjunto avanza vigorosamente hacia la libertad. Hoy en día grandes como Harry Belafonte, Sidney Poitier, Mahalia Jackson y usted, por supuesto, no se contentan con identificarse meramente con la lucha. Participan activamente en ella, como artistas y como ciudadanos».

King concluía reconociendo que «ha hecho una contribución realmente significativa y, estoy seguro, seguirá haciendo en el futuro. Espero que nuestros horarios encajen pronto para que podamos pasar un poco de tiempo juntos». El líder de los derechos humanos incluía una postdata en la que mostraba su esperanza de también poderse reunir algún día con Frank Sinatra, uno de los grandes amigo de Sammy Davis y, también, simpatizante de aquella justa causa. Los responsables de la subasta confían que la carta pueda alcanzar los 40.000 dólares.

En la misma venta se ofrece otro lote curioso relacionado con Martin Luther King Jr. como es la bandera que ondeó a media asta en el Capitolio tras conocerse que el reverendo había asesinado en Memphis, aparentemente por un loco solitario. Tras el crimen y la huida del autor de los hechos, en Estados Unidos se vivieron varios días de enfrentamientos y tensión. El entonces presidente Lyndon B. Johnson se vio obligado a enviar a Washington D.C. 11.850 soldados federales y 1.750 miembros de la Guardia Nacional del Ejército de DC para ayudar a la fuerza policial.