Salud

Nacer con poco peso puede comportar problemas cardiovasculares de adultos

El corazón de algunos bebés nacidos con bajo peso sufre alteraciones en su desarrollo que persisten de mayores

Un miembro del personal sanitario del Area de Vigiláncia Intensiva y de la Sala de hospitalización del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic
Un miembro del personal sanitario del Area de Vigiláncia Intensiva y de la Sala de hospitalización del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital ClínicFrancisco AviaEFE

El corazón de algunos bebés nacidos con bajo peso sufre alteraciones en su desarrollo que persisten en la edad adulta, lo que deriva en mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares a lo largo de la vida. Así se desprende de un estudio elaborado por el Servicio de Medicina Maternofetal BCNatal del Hospital Clínic y del Hospital Sant Joan de Déu, junto al grupo de Medicina Fetal y Perinatal del IDIBAPS, cuyos resultados se han presentado este jueves.

Para llevar a cabo el trabajo, los especialistas accedieron a 23.000 registros de bebés nacidos en Sant Joan de Déu hace 40 años, de los que 158 accedieron a participar en la investigación. De estos, 81 habían nacido con bajo peso (por debajo de 2,5 kilogramos) y los 77 restantes lo superaban. La médico especialista de BCNatal y coordinadora científica del grupo de investigación de Medicina Fetal y Perinatal del IDIBAPS, Fátima Crispi, ha explicado que los participantes se sometieron a una resonancia cardíaca y a una prueba de esfuerzo que determinaron que había cambios en el corazón “más sutiles que los observados en los fetos, pero persistentes”. Por ello, ha afirmado que la importancia de la investigación, publicada en la revista Jama Cardiology, es que “demuestra que los cambios en el órgano persisten en la edad adulta”.

En concreto, la doctora ha indicado que los adultos analizados, pese a tener un corazón aparentemente normal, presentan un ventrículo derecho con una base y una curvatura más anchas, lo que reviste mayor dificultad a la hora de llevar la sangre y oxigenar los pulmones, que es básico para hacer ejercicio. Asimismo, la especialista han afirmado que los nacidos con bajo peso tienen más posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares en la edad adulta y que la probabilidad de tener un infarto de miocardio llega a multiplicarse por tres.

El 10 % de los nacimientos son de bebés que “no han crecido lo que tocaba en la vida uterina, cuando el organismo se está preparando según lo que el código genético demanda y posibilita”, ha indicado el director de BCNatal y jefe del grupo de investigación del IDIBAPS Medicina fetal y perinatal y catedrático de la Universidad de Barcelona, Eduard Gratacós. Por ello, ha subrayado que los resultados del estudio “resultan paradigmáticos para la programación fetal”, ya que “crecer en el útero no es una cosa garantizada” y condiciona “una gran parte de las enfermedades que sufriremos en la vida adulta”.

De este modo, Eduard Gratacós ha destacado la importancia de la vida y de la medicina fetal en la prevención de patologías de los adultos, “también en oncología”, y ha indicado la importancia de “identificar problemas prematuros como la calidad de vida de la madre, su nutrición o nivel de estrés durante el embarazo”, ya que ello “puede incidir en el desarrollo cerebral, del corazón o en el metabolismo de los fetos”.

Formación del corazón

Sobre la particular formación del corazón en los bebés nacidos con bajo peso, ha aconsejado en los niños “el consumo de leche materna y hábitos de nutrición saludables” para que el corazón “no llegue -ha dicho- a las diferencias que vemos en adultos de 40 años”. Además, ha aconsejado a los adultos nacidos con bajo peso que “no añadan a este factor de riesgo otros como una vida sedentaria, exposiciones tóxicas como el tabaco o el sobrepeso”.

En este sentido, ha coincidido con la directora del Instituto Clínico Cardiovascular y jefe del grupo de investigación del IDIBAPS, Marta Sitjes, que ha recordado que las enfermedades cardiovasculares “son la primera causa de mortalidad en los países avanzados y que van en aumento en los menos desarrollados”.

Los doctores también han aclarado que “no todos los bebés nacidos con bajo peso presentan problemas de formación de corazón”, pero que “de media sí existe una mayor predisposición”, por lo que “se trata de un factor de riesgo que la población debería conocer y que se agrava si se añade a otros factores de riesgo”.