Detenido el exvicepresidente del Parlament Josep Costa por no presentarse ante la juez

Estaba citado a declarar por la causa que afecta a los miembros de la mesa de la cámara catalana

Justo hoy, la declaración de independencia del 27 de octubre de 2017 cumple cuatro años, pero no tuvo casi nadie quien la celebrara. Un discreto acto institucional en el Parlament ha sido toda la reivindicación que se ha hecho, junto a algunos tuits de Carles Puigdemont y otros dirigentes políticos independentistas (no hubo ni convocatoria en la calle). Todo ha sido tan de mínimos que han tenido muchos que agarrarse a la detención del exvicepresidente del Parlament, Josep Costa, para evocarla: consideran que el arresto es una operación del Estado coincidiendo con el aniversario de la declaración de independencia, pero lo cierto es que Costa ha sido detenido por los Mossos d’Esquadra por haber plantado a la juez que investiga un posible delito de desobediencia cometido por él y varios miembros de la Mesa del Parlament de la pasada legislatura.

En concreto, la detención se ha producido por orden de la magistrada Maria Eugenia Alegret, que instruye la causa, por negarse a acudir a prestar declaración el pasado 15 de septiembre. La causa judicial nació de una querella de la Fiscalía por un presunto delito de desobediencia por desoír las advertencias del Tribunal Constitucional contra la tramitación de iniciativas parlamentarias a favor de la autodeterminación y de rechazo a la Monarquía. Están imputados cuatro de los siete miembros de la Mesa del Parlament, con Roger Torrent (era el presidente y ahora es conseller de Empresa) a la cabeza. Además de Costa, están Eusebi Campdepadrós y Adriana Delgado (los otros tres miembros de la Mesa, dos de Ciudadanos y una de los Comunes, no han sido imputados). Todos ellos estaban citados a declarar el 15 de septiembre y todos concurrieron salvo Costa.

Nada más conocerse la detención de Costa, sus excompañeros de JxCat, como el diputado Francesc de Dalmases o la presidenta del Parlament, Laura Borràs, se han marchado a las puertas del TSJC para arroparle. En este sentido, cabe recordar que también la propia Borràs está investigada, aunque en su caso es por presuntos delitos de corrupción.

Costa, hombre muy próximo a Carles Puigdemont y que ha colaborado con Gonzalo Boye en la preparación de la defensa jurídica del expresident por Europa, había dejado la política a la conclusión de la pasada legislatura, en la que fue vicepresidente del Parlament, y ahora ha regresado a su actividad profesional anterior, que es ejercer de letrado en el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet y de profesor de Teoría Política en la UPF. Dejó la política decepcionado por la falta de ambición de las formaciones separatistas con el «procés»: era partidario de ir de desobediencia en desobediencia para desgastar al Estado y culminar la ruptura con España.

Y, en este sentido, ha optado por no ir a declarar ante el TSJC como una muestra de desobediencia y porque no reconoce la «autoridad» del tribunal. Hoy ha pasado la mañana detenido y ha salido en libertad hacia las 15 horas. A su salida, Costa ha asegurado que se va a querellar contra la magistrada por «detención ilegal» y ha denunciado que se le ha detenido sin haberle notificado antes la detención. Su abogado, Gonzalo Boye, ha señalado que es «desproporcionado y arbitrario» ordenar la detención de alguien por «un presunto delito que no lleva aparejada pena de cárcel», y «más aún cuando el único motivo es tomarle declaración sabiendo que no va a declarar».

Costa siempre se ha caracterizado por tener un perfil propio y ha demostrado reiteradamente mucha voluntad por plantarle cara al Estado. De hecho, de ahí nació su mala relación con el propio Torrent ya que había diferencias a la hora de desafiar a la Justicia española. Costa quería usar todo momento para alimentar la confrontación (por ejemplo, celebrando una investidura telemática para Puigdemont o manteniendo el escaño de diputado de Quim Torra cuando fue inhabilitado), mientras Torrent quería eludir acciones que consideraba simbólicas.

Reacciones

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha vuelto a defender la “amnistía, autodetermianción e independencia”. “Ante la represión y la judicialización permanente contra el independentismo: amnistía, autodeterminación e independencia”, ha proclamado Aragonès en un apunte en Twitter.

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha considerado que la detención de Costa es una “provocación” porque se ha producido el mismo día en que se cumplen cuatro años de la declaración unilateral de independencia. “No podemos leer de ninguna manera una casualidad que el día de su detención sea hoy, con una vulneración de derechos que no nos cansamos de denunciar”, y ha sostenido que el derecho a no declarar es un derecho y que espera que salga en libertad.