Vall d’Hebron entrenará a sus cirujanos en un simulador

El hospital lanza un Centro de Simulación Clínica Avanzada que reproduce un box de críticos, uno de urgencias, un quirófano y dos consultas externas

El Centro de Simulación Clínica Avanzada cuenta con una sala que reproduce un quirófano
El Centro de Simulación Clínica Avanzada cuenta con una sala que reproduce un quirófano FOTO: Vall d'Hebron

Cualquier error en el desarrollo de nuestro trabajo puede salir caro, pero hay algunas profesiones en las que éste puede resultar fatal, como son todas aquellas en las que está en juego la vida de las personas y, en este sentido, cabría mencionar el ámbito de la aviación o el entorno de las centrales nucleares. En estos casos, la simulación se presenta como una herramienta muy eficaz a la hora de reducir al máximo el margen de error, puesto que permite a los especialistas y aspirantes entrenar sus habilidades sin poner en riesgo vidas.

Sin embargo, en el contexto sanitario la simulación como metodología pedagógica está llegando con retraso y a cuenta gotas, aunque hay centros que ya están apostando por ella de manera decidida, como el Hospital Vall d’Hebron, que acaba de inaugurar su Centro de Simulación Clínica Avanzada.

“Aunque hay otras disciplinas, como la aviación, en las que forma parte del entrenamiento habitual la simulación de espacios reales, en el de la salud hasta hace unos años solo se utilizaba en cursos de reanimación pulmonar, pero ahora está adquiriendo una importancia progresiva”, explica Mònica Rodríguez, directora de Docencia de Vall d’Hebron y del nuevo Centro de Simulación Clinica Avanzada, quien al respecto comenta que “dado que no se pueden aprender habilidades técnicas o no técnicas directamente sobre el paciente por una cuestión de ética o seguridad, se ha empezado a desarrollar entornos de simulación con los que se pretende crear escenarios que reproducen el entorno real con la máxima fidelidad posible, lo que permite entrenar a todos los profesionales de la salud”.

En la misma línea, Jordi Bañeras, coordinador del Centro de Simulación Clínica Avanzada y médico adjunto del Servicio de Cardiología, hace hincapié en que “en el 2021, un centro de simulación es totalmente necesario”. “No se puede contemplar la medicina sin que se haga simulación previamente, ya que es una manera de entrenar tanto las habilidades de los procedimientos -liderazgo, toma de decisiones, trabajo en equipo, comunicación....- como técnicas”. “Uno gana experiencia a lo largo de su carrera, pero hay procedimientos que se hacen pocas veces y es interesante que se puedan repetir en un ambiente libre de riesgo. Otra aplicación es cuando hay que hacer una cirugía y no sabemos cuál es el mejor abordaje y es ideal la simulación para poder planificar ese abordaje y eso aporta una mejor calidad asistencial y seguridad a los pacientes y mayor bienestar psicológico para los profesionales”.

Y es que la simulación permite crear un escenario real y una experiencia inmersiva gracias a lo cual se puede provocar errores o recrear situaciones que sean muy poco frecuentes en la vida real con un alto grado de realismo y tantas veces como se quiera, permitiendo así a los profesionales adquirir habilidades técnicas y no técnicas -como el trabajo en equipo, el liderazgo, la comunicación...- y hacerlo de una forma absolutamente segura. “El potencial formativo de la simulación es inmenso, no solo porque son escenarios de alta fidelidad, sino porque también te permite formar de manera multidisciplinar, tal y como se trabaja en la vida real, con la participación de enfermeras, auxiliares, médicos, cirujanos”, constata Rodríguez para a continuación señalar que “es importante ensayar conjuntamente para mejorar la dinámica, la comunicación de equipo...”. De hecho, “hay investigación en los últimos años que demuestra que gran parte de los errores médicos no se producen por falta de habilidad, sino por problemas de comunicación, de liderazgo, de adaptación a las situaciones diferentes... y eso se ensaya y se aprende”, indica.

Conscientes de todo ello, hace 4 años, en Vall d’Hebron, donde por entonces solo contaban con unas salas polivalentes que ocupaban una superficie de 800 metros cuadrados en las que se podían recrear diferentes escenarios efímeros , decidieron apostar de forma decidida por una metodología docente basada en simulación y el resultado ha sido la inauguración esta semana del Centro de Simulación Clinca Avanzada. Se trata de un espacio de 1.400 metros cuadrados, ubicado en la quinta planta del Hospital de Traumatologá, Rehabilitación y Quemados, que cuenta con la última tecnología y las instalaciones adecuadas para recrear los procesos clínicos y procedimientos de cualquier tipo de complejidad en entornos equiparables a los reales y todo ello sin que los errores repercutan en el paciente.

El box de Críticos cuenta con toda la tecnología e instrumentación necesarias para hacer la simulación lo más real posible, como, por ejemplo, un sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea o ECMO
El box de Críticos cuenta con toda la tecnología e instrumentación necesarias para hacer la simulación lo más real posible, como, por ejemplo, un sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea o ECMO FOTO: Vall d'Hebron

En este espacio hay cinco escenarios altamente complejos creados, que reproducen un box de críticos, uno de urgencias, un quirófano y dos consultas externas, aunque también existe la posibilidad de reproducir otros escenarios como un domicilio o un transporte. “Ahora podemos recrear cualquier tipo de situación clínica con escenarios con una fidelidad muy alta y esto nos permite diseñar para los profesionales formaciones en las que se genera una inmersión absoluta y pueden recrear en equipos aquello que llevan a la práctica en la realidad”, comenta al respecto Rodríguez.

Equipamiento y formación

Y es que estos espacios cuentan con toda la instrumentación, tecnología y el equipamiento necesario para reproducir un procedimiento con la máxima fidelidad, pero es que además están conectados a una sala de control adyacente desde la que se puede observar la simulación sin ser vistos gracias a unos vidrios de visión unidireccional y desde la que los instructores y técnicos pueden poner a prueba las habilidades de los participantes en la formación, ya que van lanzando por medios digitales a los monitores y al maniquí que simula al paciente, en el que se pueden recrear los signos clínicos de determinadas patologías, todo lo que quieran que suceda, provocando, por ejemplo, una parada cardíaca en el maniquí o facilitando a los participantes los datos de pruebas diagnósticas que éstos estaban esperando.

Además, el centro dispone también de dos salas de briefing, en las que se prepara la actividad formativa que se va a realizar, la cual tiene un programa definido y un objetivo concreto, antes de llevarla a cabo y donde los participantes y el instructor se reúnen a su conclusión para analizar y reflexionar sobre el proceso, que además se puede grabar. Asimismo, el espacio cuenta con una zona en la que se ubican los simuladores de realidad virtual, que permiten ensayar desde intervenciones quirúrgicas con laparoscopia o operaciones con robot, hasta punciones guiadas por ecografía.

Pero durante estos últimos 4 años, el hospital no solo se ha dotado del espacio y el equipamiento necesario para impulsar esta metodología pedagógica, sino que también ha formado a profesionales del centro para poder ser instructores de simulación y a día de hoy ya hay más de 200 personas de diferentes disciplinas que son expertos en la materia y que, por lo tanto, pueden guiar los cursos, que van dirigidos, a dos públicos diferentes.

Por un lado, hay una formación especializada para los 600 residentes que actualmente se están formando como especialistas en Vall d’Hebron y, por otro, hay cursos dirigidos a aquellos profesionales que ya son especialistas -personal médico, de enfermería, TCAIs, psicólogos, farmacéuticos, biólogos...y en breve está previsto incorporar también a celadores y otros profesionales- pero que siguen con su formación continuada, ya sean del propio hospital como de otros centros. “Calculamos que en un año pasarán por el Centro de Simulación Clínica Avanzada unos 3000 alumnos en total”, señala Rodríguez.

Sin embargo, durante estos últimos cuatro años de desarrollo y decidida implementación de esta pedagogía docente en el hospital, ha sido necesario afrontar otros desafíos impredecibles, como el inicio de la pandemia. Así, hace un par de años, la primera ola puso de manifiesto la necesidad de desarrollar un entorno virtual mediante el cual los profesionales de la salud pudieran dar continuidad a su formación a través de la simulación sin necesidad de hacerlo de forma presencial y fue entonces cuando desde el propio centro se desarrolló Simoons en el contexto de lo que se conoce como Serious Game. Se trata de una plataforma de simulación virtual para formar a profesionales sanitarios en habilidades no técnicas de forma multidisciplinaria, a través de comunicación directa mediante la voz, con conexión remota de cada participante y ofreciendo al instructor la posibilidad de guiar la actividad en función de las actuaciones de los participantes.

En definitiva, el nuevo centro, para cuya remodelación se han invertido 5,2 millones de euros procedentes de los fondos FEDER, es uno de los más grandes a nivel europeo entre aquellos que están integrados en un hospital y tiene una repercusión directa sobre la actividad asistencial, pero también sobre los profesionales. “La simulación en Vall Hebron no es una actividad mecánica sino una metodología docente, cuyo receptor último es la población, porque mejoramos la satisfacción, como así lo demuestra la literatura, pero también el profesional de la salud, ya que el poder practicar en un entorno seguro le permite reducir el estrés y le da mayor confianza”, concluye Rodríguez.