Animales

Las crías de foca cantan y estamos aprendiendo cómo

La voz de las crías de foca puede ayudarnos a comprender cómo surgió nuestro lenguaje

Foca mirando a cámara
Foca mirando a cámaraAlicia Chan PixabayCreative Commons

Si nos pidieran hacer una lista de todos los animales capaces de cantar, posiblemente nombraríamos muchas especies de pájaros, puede que unas cuantas ranas y, con suerte, algunos añadirían a su lista un único mamífero (aparte de nosotros): las ballenas. Sin duda, estos descomunales cetáceos son los principales cantantes de los océanos o, al menos, los que “cantan” de una forma más parecida  a la nuestra, desarrollando incluso estilos musicales. Y es que las canciones de, por ejemplo, las ballenas jorobadas, tienen incluso cierta sintaxis, como si fuera un lenguaje estructurado en frases. Ahí es donde suele acabar el conocimiento popular sobre el mundo de la canción ligera en el reino animal.

Sin embargo, hay muchos otros mamíferos que podríamos calificar como canciones. Porque si bien no podemos esperar que sus vocalizaciones tengan las características de algún género musical reconocible, sí podemos encontrar conceptos clave del canto. Por ejemplo, patrones rítmicos y cambios en el tono entre agudos y graves que les permite conformar cierta melodía. Otra cuestión sería si, para ellos, estas vocalizaciones se asocian a cierta experiencia artística. En cualquier caso, si tomamos la definición anterior encontraremos que no solo hay cantantes cetáceos entre los mamíferos, sino que podemos encontrar “canciones” entre los ratones, algunos murciélagos y, por llegar al ejemplo que nos interesa: las focas.

Un motivo prosaico

No es fácil describir el sonido que hace una foca, pero podemos empezar diciendo que no se parece apenas a la caricatura que nos han acostumbrado los dibujos animados. En segundo lugar, la dificultad para describir su sonido es que no es uno, sino muchos. Es precisamente esa plasticidad vocal la que ha atraído a los científicos. Si escuchamos durante un rato a una críade foca podremos regalar nuestros oídos con gorjeos, gañidos, gemidos, todo tipo de vocalizaciones diferentes. Sonidos que emitirá con cierto ritmo, como si fuera una canción muy extraña. Posiblemente, la foca no pretenda producir ni replicar “arte”, sino comunicarse con sus progenitores. Lo que sí sabemos es que están imitando a otras, copiando sonidos que escuchan en su entorno y que, mayormente, producen otras focas.

Este aprendizaje vocal no es tan frecuente en el reino animal, pero es algo que comparten con los elefantes y el resto de los mamíferos que hemos nombrado hasta ahora. Aunque, lo realmente importante, es que consideramos que esa habilidad ha sido indispensable para que surja un lenguaje. En nuestro caso, sería inimaginable que alguien pudiera hablar de forma puramente instintiva, sin haber escuchado y repetido cientos de veces los sonidos que producían otros humanos. No tiene sentido pensar que el instinto puramente biológico pueda llegar a codificar la complejidad gramatical y semántica de nuestros lenguajes. En cambio, solemos pensar que los animales nacen bastante aprendidos y que sus sonidos nacen de su instinto. En parte de verdad, pero sabemos también que muchos pájaros aprenden las canciones de sus padres. En el caso de las focas ocurre algo similar: el entorno es clave para que aprendan a cantar como lo hacen.

Escuela de canto

Andrea Ravignani, del Instituto Max Planck de Psicolingüística, ha dirigido un estudio en el que ponían a prueba la capacidad de aprendizaje vocal de las focas. Lo que buscaban era comprobar hasta qué punto pueden ajustar su propia voz para compensar el entorno cuando en él hay sonidos que no facilitan la comunicación. Pues bien, las crías de foca no parecieron tener problemas para adaptarse al entorno y modular el volumen y el tono de sus voces para, así facilitar la comunicación. La primera parte no es demasiado sorprendente. Conocemos muchos animales capaces de cambiar el volumen de sus “voz” a voluntad. Lo atípico fue el control que mostraron sobre el tono, mucho menos frecuente entre otros animales.

Las focas muestran, por lo tanto, una gran plasticidad vocal y parecen haberla desarrollado de forma independiente a nosotros, en lo que conocemos como un proceso de evolución convergente. Ambos nos apoyamos en un avanzado control de nuestra respiración y otras habilidades útiles para el canto. Así que, si bien hemos seguido caminos separados, conocer el origen de su plasticidad vocal podría ayudarnos a entender las bases sobre las que se desarrollan el lenguaje.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Siempre que tratamos de encontrar expresiones culturales en otros animales surgen polémicas. Tenemos tan asociado el canto, el arte, el lenguaje o la consciencia a lo que es humano, que nos cuesta aceptar otras manifestaciones en los animales, peor el debate va más allá. Si no son manifestaciones idénticas, aunque sean igual de interesantes y valiosas, ¿debemos acaso darles el mismo nombre que a nuestras expresiones culturales?

REFERENCIAS (MLA):