La floración anticipada en los frutales valencianos pone en peligro las cosechas

Las posibles heladas durante el mes de marzo amenazan el cultivo de cítricos, almendros y melocotoneros

Almendros en flor en Torremanzanas, Alicante
Almendros en flor en Torremanzanas, Alicante FOTO: Joaquín Reina Europa Press

El pasado mes de febrero de 2022 ha sido mucho más cálido de lo habitual en la Comunitat Valenciana, con una temperatura media de 10,4 grados, lo que supone 1,6 grados más que la climatología de referencia (8,8 grados), y una precipitación acumulada de 8,5 litros por metro cuadrado (l/m2), que es un 78 por ciento inferior al promedio climático del periodo 1981-2010 (38,3 l/m2).

Las consecuencias en la agricultura no se han hecho esperar. La floración de los frutales, habitual mucho más avanzada la primavera, se ha adelantado cerca de un mes este año, lo cual pone en riesgo la futura campaña. El principal motivo es que durante el mes de marzo son aún bastantes probables heladas por la noche que, estando los árboles en fase de floración, pueden destruir los futuros frutos.

La floración anticipada afecta, no solamente a algunas variedades de cítricos, sino también a melocotoneros y nectarinas (más de 3.500 hectáreas en la Comunidad Valenciana) y a los almendros (más de 92.300 hectáreas).

La razón del adelanto en la floración es, por supuesto, el cambio climático. Los últimos tres meses de febrero, de 2020, 2021 y 2022, han tenido un carácter muy cálido, y a lo largo del mes ha habido una gran diferencia entre las temperaturas diurnas que, con 2,5 grados más altas que el promedio normal, han sido notablemente más anómalas que las nocturnas (+0,8 grados),según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Evitar la “pinyolà”

El fenómeno de la “pinyolà”, ocasionado por la polinización cruzada de las abejas en algunas variedades de cítricos, y que causa la aparición de los incómodos huesos en la fruta, se produce también precisamente durante la floración de los árboles. Por ello, el pleno del Consell aprobará hoy viernes el llamado decreto de la “pinyolà”, en el que se establecen las medidas necesarias para evitar la polinización cruzada a lo largo de esta campaña y otras acciones a medio y largo plazo para acabar con este problema en la agricultura valenciana y que ambos sectores (citrícola y apícola) puedan convivir en armonía.

El decreto, fruto del acuerdo alcanzado entre la Conselleria de Agricultura y las dos principales organizaciones agrarias (AVA y La Unió de Llauradors) contempla la paulatina implementación de toda una serie de medidas encaminadas a conciliar los intereses de ambos colectivos.

Entre esas medidas destaca la puesta en marcha de un mapa agronómico de la Comunitat Valenciana, el establecimiento de una línea de ayudas a la reconversión varietal específica para eliminar la polinización cruzada, el compromiso presupuestario para el enmallado de cítricos y la creación de un censo obligatorio que permita identificar de manera fehaciente, a través de GPS o chips, todos los asentamientos de colmenas.

La consellera Mireia Mollà ha destacado “la importancia que reviste el acuerdo alcanzado porque permite, por una parte, sentar las bases para lograr una convivencia armónica de ambas actividades mediante la progresiva introducción de una serie medidas, mientras que, por otro lado, la inminente publicación del decreto asegura que durante la próxima campaña los citrícos valencianos no sufrirán el problema de la ‘pinyolà’”.