¿Qué son las zonas “silencio” que tendrán todos los distritos de Valencia?

La Junta de Gobierno aprueba las bases del concurso para el diseño del futuro Parque de Desembocadura

El concejal Borja Sanjuan (PSOE) y el vicealcalde, Sergi Campillo (Compromís)
El concejal Borja Sanjuan (PSOE) y el vicealcalde, Sergi Campillo (Compromís) FOTO: La Razón Ajuntament de Valencia

El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado en la junta de Gobierno celebrada hoy el Plan de acción en materia de contaminación acústica, un conjunto de medidas que todos los consistorios deben aprobar y que, cada cinco años, realiza una foto fija del mapa de ruido de la ciudad. En el nuevo plan se señalan 37 líneas de actuación, que incluyen medidas preventivas y correctivas, y que define ocho ejes estratégicos de acción en materia de reducción del ruido, especialmente del tráfico rodado.

El plan introduce como novedad una estrategia de protección de “zonas tranquilas” o más silenciosas con el fin de ampliar el confort acústico en todos los distritos de la ciudad. El parque natural de la Albufera también tiene su espacio en el plan como pulmón verde de la ciudad y como zona de bajas emisiones acústicas, si bien aún no se ha definido las medidas que se emprenderán para reducir aún más la contaminación acústica en la zona. La pretensión del Ayuntamiento es que haya al menos una zona tranquila en cada distrito de la ciudad, que podrá coincidir con áreas ajardinadas como el jardín del Turia o los jardines de distrito como el del Antiguo Hospital.

El plan considera al tráfico rodado como la principal fuente de contaminación acústica y por ello se prevé habilitar más zonas de aparcamiento para residentes, reordenar las zonas de carga y descarga y reordenar la red de autobuses así como proseguir en la electrificación de la flota.

Parque de Desembocadura

Por otra parte, el gobierno municipal ha aprobado este mediodía las bases del concurso para el diseño del futuro Parque de Desembocadura, que cerrará el Jardín del Turia desde la Ciudad de las Ciencias hasta el mar. El vicealcalde y portavoz municipal, Sergi Campillo, ha afirmado que “este gobierno atiende una demanda histórica del vecindario de Natzaret, el más afectado por la ampliación sur del puerto, y, por lo tanto, esta ciudad tiene una deuda histórica con el barrio de Natzaret, y también de manera muy importante con los vecinos del Grau porque afectará de manera muy significativa a los últimos tramos del jardín del Túria y que, además, está en conexión con el PAI del Grau”

El futuro Parque de Desembocadura comprende 25,3 hectáreas desde el puente de l’Assut de l’Or hasta Natzaret con una inversión de 35 millones de euros. El equipo seleccionado en la fase de concurso se encargará también de la redacción del proyecto y la dirección facultativa de las obras de la primera fase: las 9,3 hectáreas que llegan al puerto, con un presupuesto de 15 millones de euros, de los que la Autoridad Portuaria aportará 13,5 millones. El parque engloba cuatro áreas en un único proyecto paisajístico, que supone también una solución para los últimos tramos del Jardín del Turia y que conecta con los sector urbanísticos de Francia, Ciutat de les Arts i les Ciències, Moreras-II, Cocoters y Grau.

La manzana perdida

Por último, otro de los acuerdos que ha tomado hoy la Junta de Gobierno, ha sido la de someter a información pública la iniciativa para desarrollar el Plan de Reforma Interior para la manzana delimitada por las calles Maestro Aguilar-Poeta al Russafí-Francisco Sempere y plaza Barón de Cortes, en el barrio de Ruzafa. El concejal ha explicado que “es lo que se ha conocido en Ruzafa como la manzana perdida, una zona degradada dentro de uno de los barrios más dinámicos de la ciudad, que gracias esta actuación va a poder tener nuevas dotaciones para el barrio, como parques infantiles, edificios de uso público o aparcamientos subterráneos, además de proteger los edificios con especial valor patrimonial”