¿Currusco o cuscurro? ¿Cómo se llama la punta del pan?

En España existen multitud de voces para referirse a la parte del pan que suele llegar misteriosamente mordisqueada a la mesa

Cuando llega una comida, viene la pregunta: ¿Quieres la punta del pan? Solo que nadie lo pregunta así. En España y en Latinoamérica hay una enorme variedad de formas de referirse al extremo de una barra, ese que misteriosamente suele aparecer mordisqueado antes de llegar a la mesa. Entre las variantes más populares en nuestro país, hay dos parecidas que se imponen por el uso, y que son muy similares. ¿Qué es más correcto, “currusco” o “cuscurro”?

Según el Diccionario de la Real Academia Española, ambas son igualmente aceptables aunque cuscurro remite a “parte del pan más tostada que corresponde a los extremos o el borde” y currusco remite a la anterior. Incluso aparece como voz coloquial una tercera posibilidad, “corrusco”. La Fundéu llevó a cabo una encuesta entre los usuarios precisamente entre esta última voz y cuscurro y se impuso, con un 63 por ciento de los votos, currusco, que, en un primer análisis no científico quedaría como la voz hegemónica en España.

Sin embargo, las variantes son múltiples en función de los territorios que observemos. Así, en Cataluña por ejemplo, la voz “crustó” y en algunas parte del País Vasco se le conoce como “kozkorro”. La Real Academia Gallega recoge la voz “corrosca”. Pico es otra de las más populares en muchas partes del sur de España. En Según la Fundéu, hay más alternativas: “Pico, puntica, curruscu, coscurro, punta son algunas de las muchas alternativas que hemos recibido. Nos han escrito desde Venezuela, Argentina y Puerto Rico, donde lo llaman culito; corrosco se emplea en algunas provincias españolas como Galicia o Burgos; teta en Badajoz y codo en Canarias”, recogían en un artículo de 2019. Sin embargo, cuerno, cuernu, cantero, tacón y hasta teta son alternativas llegadas desde otros rincones del mundo hispanohablante.

Por cierto, que nunca debe confundirse esa parte del pan del día con la voz mendrugo, que, además de aludir a un “hombre rudo, tonto, zoquete”, se refiere a un “pedazo de pan duro y desechado”, nada que ver con el muy apetecible extremo de la barra recién salida del horno. Mendrugo, una palabra que deberíamos utilizar mucho más, procede del árabe “matrúq”, que quiere decir “tocado, marcado”. Otra de las palabras que aluden la pan es chusco, pero tampoco se corresponde con el extremo, sino más bien con un pedazo de la barra u hogaza.