Javier Cercas, a los independentistas: “Ni me voy a ir de Cataluña ni me voy a callar”

El escritor estudia emprender acciones legales tras sufrir “un bulo digno de la Stasi” tras una aparición en TV3. Su abogado contempla incluso la vía penal por calumnias e incitación al odio

Una imagen reciente de Javier Cercas
Una imagen reciente de Javier CercasMiquel González de la FuenteMiquel González / Shooting

Javier Cercas nunca le ha caído bien al independentismo. Pero lo que no podía imaginar el autor de “Soldados de Salamina” o la reciente “Independencia” es que su aparición el pasado sábado en el programa «FAQS», de TV3, traería consigo numerosos ataques.

El último, el que ha colmado el vaso de la paciencia de Cercas, ha sido una intervención suya, de 2019, en un acto con motivo del Día de Extremadura. Allí, el novelista elogió a la Unidad Militar de Emergencias (UME) por su labor de preservación del Guadiana, y bromeó en presencia de Miguel Alcañiz, jefe de la UME. Ahora, diputados independentistas han optada por sacar completamente de contexto estas palabras y en hacer pasar a Cercas por un instigador de «la ocupación militar de Cataluña».

El escritor, en declaraciones a este diario, explica que «esto ha pasado porque fui a TV3 al programa de máxima audiencia y dije en catalán que la Tierra no es cuadrada sino redonda. Es decir, que España es una democracia plena; que el Rey Juan Carlos no organizó el golpe del 23-F sino que lo frenó; y que las élites catalanas se colocaron en primera línea en el “procés”. Parece que es imperdonable afirmar todo eso, lo que ha hecho que lancen una serie de bulos. Se trata de una manipulación de una frase que he dicho sacada de contexto y que se convierte en un bulo digno de la Stasi».

El autor de “Terra Alta” subraya que estos ataques no son nuevos, pero que probablemente es en este momento cuando se han endurecido de una manera más radical:. «Quieren que me calle o que me vaya, pero ni me van a callar ni me voy a ir. Esta es mi casa y no me voy aunque haya gente interesada en crear un ambiente guerracivilista».

Respecto al discurso, del que solamente se ha divulgado un pequeño fragmento en redes, Cercas recuerda que «en esa intervención presumí de catalanidad, como sucede con muchos extremeños y andaluces que han hecho Cataluña, pero eso es algo que no se divulga en el vídeo que han hecho circular. Las manipulaciones más tóxicas y venenosas son las que tienen un granito de verdad. Pero ahora no, porque no me quiero callar».

Televisión pagada por todos

¿Se arrepiente Javier Cercas de haber acudido a TV3? «No. TV3 también la pago yo. Allí me reciben con los brazos abiertos porque también hay profesionales muy buenos que quieren hacer una televisión distinta para todos los catalanes. A ellos también los han atacado. Ahí se ha creado un monstruo y todos somos sus víctimas. Sé que siempre que voy a TV3 se arma, pero les hablo en catalán y no lo hago enfadado. Lo que les saca de sus casillas, porque para ellos todos los españoles somos fascistas».

El escritor se reserva el uso de acciones legales, aunque reconoce que no será fácil porque «la libertad de expresión en España se respeta, incluso para aquellos que la usan de una manera bárbara».

Contactado por LA RAZÓN, el abogado de Cercas, Carles Monguilod, asegura que están estudiando acciones legales tanto desde un punto de vista penal como civil. No obstante, por el momento, prefieren limitarse a difundir la versión del escritor a través de los medios para contrarrestar el ruido mediático generado por el independentismo. Y, en este punto, contemplan hacer uso del derecho de rectificación en los medios que publicaron la información de forma “tergiversada”.

“Tenemos una semana para pedir rectificación y esto lo tenemos sobre la mesa, pero esperamos que se aclare por otros medios”, explicó. Si no surte efecto esta estrategia, el letrado contempla que se pueda ir por la vía penal ya que considera que se pueden estar cometiendo delitos de calumnias, injurias o incitación al odio. También baraja la vía civil, con una demanda de protección al honor. “No vamos a permitir insultos ni amenazas”, avisó.