10 datos y anécdotas que no conocía sobre el Titanic

La película de James Cameron que protagonizan Leonardo DiCaprio y Kate Winslet está repleta de guiños hacia los más minúsculos detalles de lo que ocurrió en el transatlántico

DiCaprio y Winslet, protagonistas de "Titanic"
DiCaprio y Winslet, protagonistas de "Titanic"

Un 10 de abril de 1912, el Titanic, el mayor transatlántico jamás visto hasta entonces, zarpó desde Southampton (Inglaterra), con rumbo hacia Nueva York. Un proyecto tan lujoso como ambicioso, que sí, ocurrió, pero, como ya todos sabemos, de la manera más trágica jamás imaginada. El 15 de abril, el barco se chocó con un iceberg y tardó dos horas y media en hundirse, poco a poco, tal y como se puede ver en la icónica película de James Cameron, que protagonizan Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. Durante la cinta, el espectador, además de disfrutar del intenso romance entre Jack y Rose, piensa en más de una ocasión en por qué no se tomó esta decisión o por qué no se hizo esto otro. Todo podría haber cambiado si algunos detalles, algunas conclusiones no se hubieran tomado. No obstante, sucedió, el trasatlántico se hundió -actualmente se encuentra en el fondo del Océano Atlántico, dejando, de 2223 pasajeros a bordo, 711 supervivientes. Hasta hoy, esta historia continúa siendo de interés mundial, una anécdota que dejó huella y de la que aún hoy se sigue aprendiendo.

1. Una cuestión estética

Así se refleja en la película de Cameron: el Titanic iba a contar con 64 botes salvavidas, cantidad suficiente para todas las personas que estaban a bordo. No obstante, decidieron llevar la mitad, 32 botes, hasta que al final se colocaron únicamente 20. ¿Por qué? “Para que la cubierta se viera más despejada”, le dice Thomas Andrews -arquitecto del barco interpretado por Victor Garber- a Rose en la cinta. Una decisión, por tanto, determinante para muchas vidas que no pudieron embarcar en los botes.

2. El último en abandonar el barco

El capitán Edward John Smith, interpretado en la película por Bernard Hill, iba a jubilarse después del gran viaje inaugural del Titanic. Era un capitán bastante querido por los pasajeros y la tripulación, conocido como el “Capitán de los millonarios”. Aunque fue impecable en su carrera y llegó a formar parte de la White Star Line, una de las principales compañías navieras británicas de la época, no pudo disfrutar de su última operación.

3. Otra de cine

La de DiCaprio y Winslet no fue la única cinta que retrató lo sucedido. Algo curioso que ocurrió es que Dorothy Gibson, actriz americana el cine mudo, fue una de las supervivientes del naufragio. Y, al llegar a la ciudad de Nueva York, dio a conocer lo sucedido haciendo lo que mejor sabía: actuar. Comenzó a filmar “Salvados del Titanic”, primer filme en narrar los hechos del hundimiento y que se estrenó en mayo de 1912, tan solo un mes después del accidente. La actriz usó la misma ropa y zapatos que llevaba en el navío y, actualmente, se desconocen copias de esta película.

4. Tres naufragios, una vida

Sí, hay quien tiene mala suerte (o buena, depende de cómo se mire) en la vida, hasta el punto de vivir hasta 3 naufragios de grandes barcos. Le ocurrió a la azafata y enfermera Violet Jessop, superviviente del hundimiento de tres navíos: contratada por la White Star Line, fue destinada al RMS Olympic, que en 1911 colisionó contra el HMS Hawke, sin producirse víctimas. Más tarde, con 25 años, Jessop sobrevivió al Titanic y, sin miedo alguno, pasó a trabajar para el Britannic, considerado el Titanic 2 por los medios de comunicación de la época. Ese barco también se hundió, y Jessop volvió a sobrevivir, aunque esta vez con una lesión en la cabeza que sufriría durante el resto de su vida.

5. Un aviso... literario

No es extraño que la literatura, la imaginación plasmada en novelas y ficciones, se adelanten a acontecimientos históricos. Ha ocurrido con la pandemia, a la que algunas películas ya le habían dedicado un argumento parecido, y también ocurrió con el Titanic. Morgan Robertson fue el autor de “Futility”, novela publicada en 1898, 14 años antes de que zarpara el barco, y cuyo argumento trataba sobre Titán, un barco ficticio que se hundía durante un viaje. Robertson fue acusado de ser un adivino, y él se refugió explicando que las similitudes que guardaba su obra con la historia del Titanic tan solo eran fruto de sus amplios conocimientos.

6. ¿Dónde se hundió?

Aunque era el barco más grande del mundo, más grande es el Océano, pues se tardaron nada menos que 73 años para hallar sus restos. La proa fue descubierta en 1985 y, cuando se halló el resto del barco, se confirmó que la nave se había partido en dos, algo muy discutido pues hubo al menos 15 testigos que juraron que habían visto el barco partirse, pero fueron ignorados, porque la versión original de EE UU decía que la nave se hundió intacta.

7. Las cifras

El barco llevaba 15.000 botellas de cerveza, 1.000 de vino, 850 botellas de licor y 8.000 cigarrillos. En cuanto a la comida, se transportaron 75.000 kilos de carne fresca, 7.500 de tocino, 36.000 naranjas, 1.000 barras de pan y 40.000 huevos frescos a bordo. En cuanto al dinero, si bien se estima que el barco costó alrededor de 7,5 millones de dólares en 1912, el presupuesto de la cinta de Cameron (se estrenó en 1997) lo superó con creces: 200 millones de dólares.

8. La reacción mediática

Fue un desastre, algo que había casi que verlo para creerlo, y por ello la reacción fue un caos. En la carrera por publicar el primero un titular sobre lo acontecido, muchos periódicos hicieron falsas ilusiones a los familiares y seres queridos de los navegantes del Titanic. “Daily Mail” declaró que “no hay vidas perdidas”, mientras que el “Belfast Telegraph” afirmaba que “no hay indicios de que haya víctimas”. Con esto, los periódicos estadounidenses, por la diferencia horaria, tuvieron más tiempo: el “New York Times” publicó en su titular que “El Titanic se hunde cuatro horas después de golpear con un iceberg. 866 rescatados por Carpathia, probablemente 1.250 muertos”.

9. Igualdad ante el desastre

Si bien el Titanic, tal y como se ve en la cinta de Cameron, distinguía entre primera y tercera clase de manera bastante marcada, a la hora del accidente estas desigualdades de clases no importaron. Daba igual cuánto dinero tuvieras, pues la cuestión era sobrevivir. Y ni siquiera el hombre más rico que iba en el barco, John Jacob Astor de 47 años, pudo salvarse. Además, en el barco iba con su nueva pareja sentimental, Madeleine Force, quien estaba embarazada con tan solo 19 años. Ambos también salen retratados en la película.

10. Bebé a bordo

La pasajera más joven del Titanic era Millvina Dean, quien también protagonizó una trágica historia durante el hundimiento. Cuando ocurrió tenía tan solo 2 meses y sobrevivió, falleciendo a los 97 años, el 31 de mayo de 2009. Si bien al final de su vida sufrió dificultades económicas, tanto Cameron como DiCaprio y Winslet decidieron ayudarla económicamente.