Cine

Crítica de “Estado impuro”: una orgía muy campestre ★★☆☆☆

"Estado impuro" es una vuelta al cine erótico que hace tiempo no se veía en la gran pantalla
"Estado impuro" es una vuelta al cine erótico que hace tiempo no se veía en la gran pantalla FOTO: La Razón (Custom Credit)

Director: Arturo Prins. Guion: Juan Carlos Sampedro. Intérpretes: Lucas Foresi, Stephanie Troiano, Argentina, 2020. Duración: 142 min. Drama.

Mientras en España ya algún que otro director se toma esto de la poligamia con guasa (véase «Poliamor para principantes», de Colomo), he aquí el debut del argentino Arturo Prins, un cineasta hasta ahora volcado en el documental que presenta un drama erótico festivo sobre sobre las bondades de las relaciones eróticas al barullo. En un campo a las afueras de Buenos Aires, Daniel, artista y apicultor, invita a varios amigos para disfrutar de una comida. Dos parejas forman matrimonio, la tercera en discordia, no. Pronto, estos ultimos les proponen a los «aburridos burgueses» una orgía ante la mirada, en un principio aterrorizada, de los invitados. Así, con una cámara demasiado nerviosa y pegada a los protagonistas, van cayendo uno detrás de otro hasta eclosionar en la susodicha bacanal. La cinta posee cierto aire de aquel cine europeo tan «suelto» de los 70, pero todavía me pregunto por qué cerrar el filme con el precioso «Eres tú» de Mocedades. Ni con cola.

Lo mejor: sus protagonistas han sabido encarar bien escenas ciertamente complicadas

Lo peor: que el sexualmente marisabidillo personaje de la actriz se atraganta un poco