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Estreno

Crítica de “Lightyear”: infinito sin futuro ★★

Un fotograma de Lightyear
Un fotograma de Lightyear Pixar Pixar

Dirección: Angus MacLean. Guion: Jason Headley. Voces originales: Chris Evans, Keke Palmer, Peter Sohn, Taika Waititi. USA, 2022. Duración: 100 minutos. Animación.

En “Toy Story” Andy se obsesionaba con un soldado interestelar que, empecinado en cumplir su última misión, estaba dispuesto a ir hasta el infinito y más allá. Ese obcecado militar era el protagonista de una película que se titulaba “Lightyear”, que es la que ahora, en el 2022, podemos recuperar en salas. Es decir que, conceptualmente, estamos hablando de un clásico de los noventa. La operación nostálgica es, en ese sentido, doble: si, por un lado, la idea de un “spin-off” de la saga de “Toy Story” lleva consigo una mirada hacia el pasado, por otro se aprovecha la ocasión para revitalizar la ciencia-ficción de estilo ‘vintage’. Es lógico, pues, que “Lightyear” nos ofrezca sus mejores momentos cuando habla del peso del paso del tiempo. En esas excursiones galácticas en busca de la hipervelocidad perdida, que permitirían que Buzz sacara a sus compatriotas de un planeta en el que han caído por accidente, se produce ese desfase temporal que enfrenta a nuestro protagonista con la pérdida y la muerte, preocupación temática que, desde “Buscando a Nemo” hasta “Up”, la Pixar ha convertido en su particular piedra filosofal.

El problema es que, durante la mayor parte del metraje, esa nostalgia, tan de nuestros tiempos de plataforma, se topa con una misión desvaída y repetitiva. Lightyear no es precisamente un personaje multidimensional, y su faceta trágica queda diluida en una trama que bien podría pasar por la de un desganado sucedáneo de “La guerra de las galaxias”. Con la excepción, muy discreta, de Sox, un gato androide que funciona como ‘sidekick’ cómico, los secundarios que acompañan a Lightyear en su lucha contra una pandilla de malvados robots tienen poco carisma, hasta el punto de que resultan indistinguibles entre sí. La película hace un buen trabajo en el terreno de la inclusividad, pero no tanto en el de la emoción pura y dura. Si el corazón del filme debería estar en la relación entre Lightyear y la nieta de su antigua compañera de vuelo, en la práctica ese vínculo, que depende tanto de la sombra del pasado, está completamente descuidado. Si la intención de la Disney con el regreso a salas de las películas de Pixar –“Soul”, “Luca” y “Red” se quedaron inexplicablemente relegadas al consumo en streaming- es inaugurar una nueva franquicia, “Lightyear” no parece estar a la altura de la alquimia de los grandes éxitos de la factoría. Más que al infinito y más allá, está predestinada a ser engullida por un olvido sideral.

Lo mejor

Buzz Lightyear volviendo intacto de sus viajes intergalácticos mientras el mundo envejece ante sus ojos.

Lo peor

La trama, rutinaria y sin sorpresas, y los personajes, demasiado endebles.