La portavoz de Plácido Domingo : “La campaña para denigrarlo es poco ética”

Se suman a los nueve que se conocieron en agosto. Solo una se identifica, la soprano Angela Turner, quien asegura que hace veinte años le tocó los pechos. El tenor prepara su defensa y su portavoz habla de «campaña sin ética»

Una de las mujeres que acusan a Domingo es Angela Turner Wilson, quien trabajó con el tenor español en la obra "Le Cid"de Jules Massene, representada en la Ópera de Washington durante la temporada 1999-2000.

Serían veinte mujeres ya. De ellas, solamente dos, una mezzo y una soprano, han optado por dar su nombres y apellidos. Associated Press ofrecía ayer una segunda entrega sobre el caso de presunto acoso sexual de Plácido Domingo que saltó a los medios el pasado martes 13 de agosto y que hasta el momento no ha sido denunciado en los juzgados. En menos de un mes desde el primer reportaje la agencia ha ofrecido 11 nuevos testimonios (que se suman a los 9 primeros), 10 de ellos anónimos, sobre una presunta conducta reprobable del tenor español. Si hace casi un mes era la mezzosoprano Patricia Wulf quien relataba las prácticas a las que la habría sometido el artista, que, aseguraba, jamás le puso la mano encima y con quien siguió trabajando a pesar de sentirse acosada, en esta ocasión es la soprano Angela Turner Wilson quien se ha decidido a dar su nombre y recordar sucesos que tuvieron lugar a finales de los años noventa, cuando tanto ella como el tenor coincidieron en la Ópera de Washington en un montaje de «El Cid», ópera de Jules Massenet.

Según el testimonio de la cantante, los hechos denunciados ahora se desarrollaron en un camerino en el que ambos se estaban maquillando. En un momento dado Domingo puso sus manos sobre los hombros de ella: «Yo no pensé nada. Simplemente me pareció un gesto de amistad, sin más. Después deslizó sus manos y las introdujo por dentro de mi sostén y me agarró los pechos con fuerza. Me dolió. No fue nada delicado. Yo no pude reaccionar y él se dio media vuelta y se marchó. Me sentí completamente humillada», asegura y añade que después de aquello tuvo que salir al escenario como si nada hubiese sucedido «e interpretar que estaba enamorada de él».

El punto de partida

En aquella época Domingo, que tendría 59 años, era director artístico del coliseo norteamericano. Ella era una joven cantante de 28 que empezaba en el mundo lírico, y cantar con el tenor «me pareció que podría ser el punto de partida para conseguir una carrera sólida». No obstante, no llegó a despegar tal como ella pensaba. En el reportaje de AP añade que consiguió un premio como mejor artista del año, pero que no sirvió para que volviera a actuar en la Ópera de Washington. «No me volvieron a llamar», recuerda. Angela Turner Wilson vive hoy retirada del mundo del escenario y se dedica a dar clases. «Él me decía que le gustaba mucho mi voz», recuerda, y «no paraba de invitarme a que fuera a verle, a cenar, los dos solos. Yo me negué una y otra vez». Recuerda un día que el tenor le pidió un beso «para darle fuerza al salir al escenario, me decía. Insistía sin parar. Estaba en mi camerino y traté de abrir la puerta, pero él la cerró con el pie. Le propuse un trato: que le dejaría darme uno en la mejilla y que después tenía que marcharse. Y así lo hizo. Me quedé temblando. Desde aquel día siempre cerré la puerta y me aseguré de que no me esperase en el pasillo», relata.

Plácido Domingo guarda silencio. Desde que el pasado 13 de agosto salieran a la luz las denuncias por presunto acoso sexual, solo se le ha visto en público en tres ocasiones, dos de ellas en Salzburgo, los días 25 y 31 de agosto, donde fue recibido con aplausos y ovaciones, y una tercera en Hungría, donde ofreció un concierto. No obstante el entorno del artista, una estrella reconocida en todo el planeta, podría estar preparando una calculada y medida defensa, de ahí que hayan decidido no pronunciarse. Por el momento reinan la calma y el silencio. Solo Nancy Seltzer, portavoz del tenor, ha emitido un comunicado al publicarse ayer la nueva información: «La campaña en curso de la AP para denigrar a Plácido Domingo no solo es inexacta sino poco ética. Estas nuevas declaraciones están plagadas de inconsistencias y, como en la primera historia, son simplemente incorrectas. Debido a que existe una investigación en curso no haremos comentarios, pero protestamos enérgicamente la imagen engañosa que la AP está tratando de pintar del señor Domingo».

Al testimonio de la soprano Turner Wilson, el único no anónimo de esta nueva entrega, se suman los de responsables técnicos que corroboran el presunto acoso sexual al que Domingo sometía a algunas de las cantantes con las que trabajaba. «En ocasiones teníamos que invitar a su esposa a las fiestas después de la representación para que se comportara. O incluso hablarle de sus nietos para desviar conversaciones un tanto fuera de lugar», comentan algunos de los entrevistados que prefieren mantener el anonimato.

Las otras diez mujeres que acusan en el reportaje al tenor español aseguran haber sufrido «tocamientos no deseados, solicitudes persistentes de reuniones privadas, llamadas telefónicas nocturnas e intentos repentinos de besarlas en los labios». Estas 11 junto con las 9 que salieron a la luz el 13 de agoto sumarían un total de 20 mujeres que, veinte años después de sufrir presuntamente abusos sexuales por parte del tenor se han decidido a denunciarlo.

Mientras que no ha habido reacciones en Estados Unidos a este nuevo reportaje, el primero de ellos motivó dos caídas de cartel del cantante, pues tanto la Orquesta de Filadelfia como la Ópera de San Francisco han optado por cancelar las actuaciones que tenían previstas. Mientras, la Ópera de Los Ángeles, de la que el cantante es director general, ha encargado a la abogada Debra Wong Yang, del bufete Gibson, Dunn & Crutcher, una investigación sobre el asunto. El Metropolitan no decidirá si cancela o mantiene los compromisos con Domingo hasta no conocer los resultados de la citada investigación angelina, aunque deberá pronunciarse en breve, pues tiene comprometidas varias funciones de «Macbeth» ( los días 25 y 28 de septiembre y 1 de octubre, según reza en su página web), donde coincidirá en escena con Anna Netrebko, Ildar Abdrazakov, Anna Pirozzi, Matthew Polenzani y Zeljko Lucic y con el maestro Marco Armilliato en el foso.

La sombra alargada de la Cienciología

Desde que AP desvelara las denuncias por presunto acoso sexual hacia Plácido Domingo la sombra de la Cienciología no ha dejado de planear sobre el caso. La noticia saltó el 13 de agosto, un mes después de que Sam Domingo, ex esposa de Plácido jr., desvelara los difíciles momentos vividos por la familia por su pertenencia a esta secta durante más de 20 años, de la que pudieron liberarse gracias, decía, a la millonaria cantidad que habría pagado el cantante. No obstante, desvelaba, aún pertenecía a la Cienciología su hijo mayor José «que había tratado de captar adeptos entre otros miembros de la familia».