Real Madrid

La decisión de Zidane que marca el futuro de uno de sus futbolistas en la Champions

El entrenador francés da vueltas al equipo para el partido de esta noche

Entrenamiento del Real Madrid
El centrocampista croata Luka Modric (i), el defensa francés Froilan Mendy (c), y el centrocampista colombiano James Rodriguez (2-d), este martes, durante el entrenamiento del conjunto blanco en la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas (Madrid), previo al partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones que disputa mañana frente al Manchester City en el Estadio Santiago Bernabéu. EFE/Rodrigo JiménezRodrigo JiménezEFE

Quizá el Real Madrid de Zidane se maneje mejor en las urgencias que en la bonanza. Casi es una tradición llegar a mediados o finales de febrero con muchas dudas y preguntas con respuestas confusas en lugar de repleto de confianza. Le pega más el tono que ha adquirido tras los últimos contratiempos. El equipo que terminó enero disparado y con la moral por las nubes se presenta a la semana decisiva con Hazard de nuevo lesionado y con dos resultados malos en LaLiga y la eliminación en la Copa, que han despertado, un poco, viejos fantasmas: «Tenemos que hacer un buen partido, se trata de eso, dar lo máximo, pero sobre todo pensando en lo que estamos haciendo bien últimamente. No por hacer un encuentro o dos con malos resultados debemos pensar que estamos mal. Es lo que quieren meter en nuestra cabeza. No, estamos jugando bien y es lo que vamos a intentar contra el Manchester City», aseguró ayer Zidane para levantar las moral a los suyos y a la afición.

En peores se ha visto el entrenador francés y siempre ha salido bien parado cuando ha llegado este momento de la temporada. Ha ganado todas las Champions que ha disputado como entrenador, es decir, que ha pasado todas las eliminatorias (y algunas de ellas han sido tragos muy duros que parecían imposibles de salvar) y en eso confía todo el madridismo: que este momento, estos partidos, son los de Zidane, cuando el equipo se revuelve contra todo lo que ha sucedido, recupera la firmeza y supera cualquier adversidad, por muy terrible que sea. Es cuando la templanza del entrenador, su capacidad para mantener su personalidad frente a todo, guía al equipo.

Y también para elegir. Sin Hazard, que Bale sea titular es una posibilidad que nadie descarta y que ha ido adquiriendo peso según se acercaba el partido, pese a que apenas ha contado en los último meses, entre lesiones y decisiones tácticas. Sería una apuesta de Zizou por la jerarquía del galés en un encuentro que tiene que servir para dar un paso hacia los cuartos y un salto en la confianza del equipo.

Pero también hay otra decisión con calado. Si Mendy juega hoy y juega también el domingo, lo que parece probable, el mensaje de Zidane hacia Marcelo ofrece ya pocas interpretaciones. El brasileño no ha estado del todo mal en los últimos partidos y siempre había sido un fijo para el entrenador francés en los partidos importantes en Europa. Si no juega hoy, si tiene que esperar en el banquillo, como el domingo, en los choques que marcan la temporada, el futuro de Marcelo no va a estar nada claro.

Ha llegado el momento de la verdad, no se puede hacer pruebas o rotaciones o tener dudas. Zidane parece tenerlo todo claro. Y no hay mejor rival que Guardiola de nuevo, el entrenador que con el Barcelona lucía orgulloso en el Bernabéu, pero que con el Bayern sufrió la cara del Real Madrid en Champions, en lo que él ha reconocido como su peor partido o el choque en el que tomó peores decisiones (porque le cuesta mucho a Guardiola reconocer una superioridad blanca). En aquella eliminatoria Guardiola, que fue goleado en Múnich por el que finalmente sería el campeón, terminó el choque del Bernabéu con un enfado indisimulable, hablando de «atletas» para referirse al Madrid en un tono ofensivo.

Guardiola despierta cierta memoria y ganas de revancha en el madridismo, aunque éstas ya deberían estar colmadas. Su identificación con el Barça perdura. «Es el mejor, siempre lo ha demostrado», ha dicho Zidane de Pep, siempre a su aire, el mismo que le ha dado tres Champions al Real Madrid.